Halloweens, «Morning Kiss at the Acropolis» (AWAL, 2020)

Puede que el nombre de Hallowens no les suene a muchos, pero detrás de este proyecto están Justin Young y Tim Lanham, cantante y teclista, respectivamente, de The Vaccines. Además, su álbum de debut, está producido por el siempre interesante Luke Temple (Here We Go Magic). Así que estamos ante una propuesta, cuanto menos, interesante.

Waxahatchee, «Saint Cloud» (Merge Records, 2020)

Sorprende bastante la habilidad con la cuenta Katie Crutchfield para cambiar de faceta musical cuando lo requiere el momento. Bajo el nombre de Waxahatchee, nos ha entregado algunas de las mejores canciones de indie-rock femenino de los últimos años, y siempre poniéndole su sello personal. Un sello que podía venir de la mano de un poco de electrónica, o de elementos más añejos.

Porridge Radio, «Every Bad» (Secretly Canadian, 2020)

Hace unas semanas os presentábamos a Porridge Radio como una de las bandas que puede dar el pelotazo en este extraño 2020. Y parece que así está siendo. El grupo de Brighton, liderado por la carismática Dana Margolin, está consiguiendo críticas de lo más entusiastas con "Every Bad", su segundo trabajo, y ya se han convertido en toda una realidad para todos aquellos y aquellas que buscan el próximo gran grupo de rock. Algo que, por desgracia, en estos tiempos, está un poco complicado.

Moaning, «Uneasy Laughter» (Sub Pop, 2020)

Moaning es una de esas bandas que podríamos meter en el carro del post-punk. Sobre todo tras escuchar su aclamado debut, un trabajo en el que la banda de Los Angeles se dejaba llevar por las guitarras potentes y oscuras, y nos recordaba a muchos de los totems del genero. Pero hay muchas formas de adaptarse a esa etiqueta, que, durante más de cuarenta años, nos ha dado un buen número de artistas de lo más dispares. Y eso que es lo que ha hecho el trío californiano en su segundo trabajo, llevar más allá sus influencias, y meter elementos más electrónicos, y más pop.

Grimes, “Miss Anthropocene” (4AD, 2020)

Un disco conceptual sobre la Diosa antropomorfa del cambio climático, o lo que es lo mismo, un demonio/belleza psicodélico residente en el espacio que disfruta del fin del mundo, es algo que, de buenas primeras, da un perezón enorme.

Soccer Mommy, “Color Theory” (Loma Vista, 2020)

Llama mucho la atención la madurez musical con la que cuentan algunas de las artistas de la actualidad. Como la de Sophie Allison, la joven de 22 años que se esconde tras el nombre de Soccer Mommy. Con tan solo 17 años, ya contaba con un buen puñado de canciones y un sello dispuesto a publicárselas. Y desde entonces, no ha dejado de crecer musicalmente. Algo que se aprecia en “Color Theory”, el que es su nuevo trabajo.

Stormy Mondays, “Nebraska” (Electric Satellite, 2020)

Igual que George Mallory justificó su afán de intentar coronar el Everest por vez primera con la célebre frase "porque está ahí", los asturianos Stormy Mondays han decidido hincarle el diente a uno de los picos más altos y seductores de la música moderna: electrificar el “Nebraska” de Springsteen.

Tennis, “Swimmer” (Mutually Detrimental, 2020)

Hay que reconocer que los comienzos de Tennis fueron como para no tomárselos muy en serio. No porque su primer trabajo fuera malo, todo lo contrario, estaba lleno de canciones estupendas, pero sí que olía raro todo lo que les rodeaba extra musicalmente.

Ben Watt, “Storm Damage” (Caroline, 2020)

Desde que Everything But The Girl se disolvieron, las carreras de Ben Watt y Tracey Thorn no han podido ir por caminos más diferentes. Ella, se ha quedado con la faceta más pop y más amable, y él, con el lado más introspectivo y reposado –salvo por sus coqueteos con mundos más electrónicos-.

Tame Impala, “The Slow Rush” (Caroline, 2020)

Meterse en “The Slow Rush”, es meterse de lleno en la cabeza de Kevin Parker. El líder de Tame Impala, e único miembro en el estudio, es un músico de lo más meticuloso, y al escuchar sus discos, es fácil darse cuenta que tiene todo calculado al más mínimo detalle.

Algora, “Un extraño entre en las rosas” (El Genio Equivocado, 2020)

Con los años, Victor Algora se ha convertido en uno de los cronistas más interesantes del panorama musical patrio. Sus canciones, que hablan sin tapujos de lo que puede ser el día a día de una persona cualquiera en una gran ciudad, funcionan por su sencillez y por la cercanía que transmiten.

Whyte Horses, “Hard Times” (CRC Records, 2020)

Hoy en día, los discos de versiones, tienen muy poco sentido. Lo que antes servía para rendir homenaje a tus artistas favoritos, o para enseñar al mundo tus canciones fetiche desde tu punto de vista, ha dejado de interesar al público más joven, que no tiene ningún interés en echar la vista atrás.

Torres, “Silver Tongue” (Merge Records, 2020)

A medida que han ido pasando los años, y los discos, Torres se ha ido convirtiendo una artista mucho más interesante. Quizá, su indie-rock de aires noventeros, ese que la puso en el mapa hace unos años, tuvo un poco más de repercusión en la prensa especializada, pero su música se ha vuelto más rica en matices con el tiempo.

Nada Surf, “Never Not Together” (Ernie, 2020)

Una de las cosas que más sorprende de Nada Surf, es que, tras 25 años de carrera, y sin apenas cambiar su sonido, siguen haciendo canciones que funcionan a la perfección. Con cada nuevo trabajo que sacan, van engrandando su notable colección de canciones power-pop, y su último trabajo no es una excepción. Es más, incluso resulta más redondo que los dos anteriores.

Wallis Bird, “Woman” (Caroline, 2019)

Se llamaba Alan Kurdi, era un refugiado sirio y tenía tres años. Aquella foto de su cuerpecito inerte en la costa turca se convirtió en la imagen que terminó por sacudir conciencias y por despertar una mezcla de indignación y frustración global ante una crisis migratoria aún no resuelta. Ese tipo de indignación ante ese y otros muchos problemas activos son los que han movido a Wallis Bird para crear su sexto disco.

Destroyer, “Have We Met” (Dead Oceans/Everlasting, 2020)

Comenta Dan Bejar que, para este disco, grabó las voces en la cocina de su casa, de noche, y susurrando para que su familia no se despertara. Algo que resulta evidente a la primera escucha de “Have We Met”. Porque, si hay algo que ha logrado el canadiense con este trabajo, es transmitir la calidez y la paz de esas noches en su cocina. Y todo esto, como ya es costumbre en la carrera de Destroyer, cambiando de nuevo de rumbo, y metiéndose más que nunca en terrenos sintéticos.

Pet Shop Boys, “Hotspot” (x2/Everlasting, 2020)

Escuchando el otro día el primer disco de Depeche Mode, caí en lo bien que había envejecido, y en lo actuales que sonaban algunas de sus bases y melodías de sintetizador. Algo que pasa con prácticamente todas las bandas de synth-pop de la época, y que supongo que será porque es una música de la que se sigue tirando constantemente. Por supuesto, aunque llegaron un poco más tarde, Pet Shop Boys son una de esas bandas.

The Innocence Mission, “See You Tomorrow” (Bella Union, 2020)

The Innocence Mission es una de las bandas más interesantes que han salido dentro de la escena folk norteamericana en las últimas tres décadas. Y no es que lo digamos nosotros, lo dicen artistas de la talla de Sufjan Stevens o Joni Mitchell. Ahí es nada.

of Montreal, “UR FUN” (Polyvinyl, 2020)

Si alguien como Kevin Barnes, líder de of Montreal, anuncia que ha hecho un disco inspirado en los ochenta de Cyndi Lauper y Janet Jackson, hay que estar muy atento. De alguna manera, el músico de Athens, se ha convertido en todo un mago del pop de nuestros días. Y sí, puede que, a largo de su extensa discografía, se haya empeñado en esconder ese pop entre capas de psicodelia, pero siempre que ha salido a relucir, nos ha dejado grandes temas. Por eso es una buena noticia que se haya inspirado en esas dos reinas de los ochenta, y que haya decidido no esconder sus melodías y estribillos.
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