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Patience, “Dizzy Spells” (Night School/Winona, 2019)

Autor:  | Google+ | @curtillo

Hace cuatro años, cuando Veronica Falls desaparecieron del mapa, nadie se esperaba que Roxanne Clifford, la que fuera su cantante, reapareciera poco tiempo después bajo el nombre de Patience, y como una reina del synth-pop. Pero así ha sido, y tras la sorpresa inicial que supuso su primer single, ya nadie duda de que es un estilo que le viene de maravilla a su forma de componer, y a su voz.

Dizzy Spells” no ha sido un proyecto fácil para Clifford que, desde su nueva residencia en Los Angeles, ha ido aprendiendo a componer con un sintetizador y una caja de ritmos. De ahí que haya tardado tanto en publicar este álbum de debut. Pero ha hecho bien, porque, además, de ese estupendo ‘The Church’ con el que conocimos este proyecto, a sus últimas canciones, hay una notable diferencia. Digamos que ha pasado de un amateurismo que tenía su encanto, a una profesionalidad que también le sienta muy bien. Así que, de todas las formas, sale ganando.

En gran parte este trabajo, la británica nos da lo que esperábamos de ella. Es decir, una pequeña colección de temas de pop electrónico y juguetón, con los que disfrutar sin comerse mucho la cabeza. Canciones como ‘The Girls Are Chewing Gum’, en la que incluso se atreve con unas campanas, la neworderianaWhite of an Eye’, la ya mencionada ‘The Church’, o ‘The Pressure’, son auténticos hits en potencia, y en unas manos más poderosas, se convertirían en un éxito instantáneo. Incluso, las más minimalistas ‘No Roses’ y ‘Moral Damage’, tienen potencial comercial. Y ojo, que en esta última podemos escuchar una voz en francés, que no es otra que la de Marion Herbain, su compañera en Veronica Falls, que hace los coros en ocho temas del disco.

No hay que olvidar que Clifford viene de indie-pop melancólico de Veronica Falls, y que eso es difícil de olvidar. Por eso, aunque el envoltorio sea diferente, el contenido sigue siendo igual de emotivo. Como prueba tenemos ‘Living Things Don’t Last’, el que probablemente es el mejor corte del álbum. Estamos ante uno de esos temas para bailar con lágrimas en los ojos, y la verdad es que se le da de maravilla emocionar con su mundo sintético. Algo que también se muestra en ‘Aerosol’ y ‘Voices in the Sand’, donde esa emoción y melancolía se muestran con bastante más protagonismo. En parte, porque baja las revoluciones al minino, y se deja llevar en dos baladas de lo más sintéticas.

Podemos seguir echando de menos a Veronica Falls, o podemos adentrarnos en el mundo de Patience. Yo, desde luego, voto por lo segundo.

Valoración: 8

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