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Ezra Furman, “Transangelic Exodus” (Bella Union, 2018)

Autor:  | Google+ | @curtillo

Ok, quizá empieza a estar un poco trillado eso de dedicar un disco o una canción a la situación política actual de Estados Unidos, pero con ese energúmeno que tienen como presidente, casi resulta imposible no hacerlo. Además, cada artista lo hace desde su punto de vista, y la llamada de atención no siempre es la misma. Como prueba tenemos el último trabajo de Ezra Furman, donde nos encontramos con un alegato a favor del mundo transexual y de las personas que no aceptan su género. Es más, el, o ella, se define como una persona “queer” no conforme con su género, por lo que sabe perfectamente de lo que habla.

Furman asegura que no estamos ante un disco conceptual, pero sí ante un álbum que cuenta una historia que, en algunos casos, es un tanto autobiográfica. “Transangelic Exodus” se centra en su huida y su viaje en carretera junto a un ángel –nos sitúa en un mundo ficticio en el que los ángeles están mal vistos y se les ingresa para córtales las alas-, dejándonos todo un alegato a favor de la libertad y la elección de las personas a elegir qué hacer con su propio cuerpo y su propia vida. Una evolución que ha vivido Furman en persona durante todos estos años, y que ha culminado en el que es el mejor disco de su carrera.

Musicalmente, estamos ante un trabajo ecléctico -algo que no sorprenderá a los que han seguido su carrera desde el principio-, y bastante sucio, en el que el rock es el protagonista. La desgarrada voz de Furman es de las que no dejan indiferente, y sabe cómo aprovecharla. Lo hace cuando se pone más convencional y nos deja un tema que es puro Springsteen, como ese pedazo de himno llamado ‘Suck the Blood from My Wound’ con el que abre el álbum. O cuando se va al pop puro y duro, como en la genial ‘Love You So Bad’. Pero también lo hace cuando se pone un poco más esquivo y se saca de la manga una canción extraña e intrigante como “Driving Down to L.A.”, donde nos encontramos con todo un lujo de interpretación. Porque Ezra, más que cantar, casi interpreta la canción. Ahí está esa pequeña locura llamada ‘Maraschino-Red Dress $8.99 at Goodwill’, donde deja caer lo que puede llegar a ser entrar en una tienda y probarse un vestido de mujer siendo un hombre. Su urgencia, unida a estridentes alaridos, hacen de ella una de las canciones más extravagantes del disco.

No todo es rock en este trabajo, también hay coqueteos con la electrónica, y tampoco se le da nada mal. La utiliza para relajarse un poco y hacer alguna que otra balada, como es el caso de ‘Compulsive Liar’, o de ‘From a Beach House’, que es una canción de lo más bonita. Al igual que el estribillo de la cachonda ‘I Lost My Innocence’, donde nos cuenta que perdió “su inocencia”, con un chico llamado Vincent.

Más allá de su calidad musical, que la tiene, lo nuevo de Ezra Furman es un trabajo absolutamente necesario por lo que cuenta, y por ser un canto al derecho a elegir de las personas. Algo que nunca deberíamos perder.

Valoración: 7,8

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