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Confeti de Odio, “Llorar de fiesta EP” (Snap! Clap! Club, 2018)

Autor:  | Google+ | @curtillo

Dicen que, a los jóvenes de ahora, solo les interesa el trap, el reggaetón y el rap, pero, lo cierto, es que no es muy difícil dar con muchas bandas de chicos y chicas nacidos hace un par de décadas, que apuestan por el rock o el pop de toda la vida. Grupos como Axolotes Mexicanos, Cariño, Tronco, o Carolina Durante, entran dentro de eso que podríamos llamar la “nueva generación pop”, y la verdad, es que cuentan con ideas de lo más interesantes.

Lucas de Laiglesia ha pasado por bandas como Verano, Saint Clementine y Axolotes Mexicanos, de los que es su actual guitarrista, pero es ahora cuando debuta con Confeti de Odio, el que es su proyecto en solitario. Y poco tiene que ver su propuesta con el pop acelerado y guitarrero del grupo en el que milita: lo suyo es bastante más relajado. Es más, en la nota de prensa de uno de los singles de este EP, se menciona el deprepop, algo que, deducimos, cuenta con las influencias de bandas como The Smiths o Pale Fountains. Ese single no es otro que ‘Hoy será un día horrible’, un tema grandioso, en el que el madrileño despliega toda su honestidad y tristeza (“Porque sonreír me cuesta, y hablar no me interesa, y tampoco que me vean como un chico raro y misterioso, porque eso es una pose”.), en un estribillo guitarrero de lo más adictivo. Las guitarras también están presentes en ‘Tu puta barba’, donde deja bien claro que, los matones con barba, músculos, y drogadictos, no le gustan nada. Sobre todo si ahora salen con su exnovia.

En realidad, la propuesta de Confeti de Odio, es bastante más intimista de lo que parece, y buena parte de “Llorar de fiesta”, va por ese camino. Ahí está ‘Para mí’, el delicado tema que lo abre, y en el que se acerca a los Grandaddy más tranquilos. O ‘Quiero ser la muerte’, donde se va directo al chamber-pop. De hecho, termina el EP con un medio tiempo llamado ‘Pocos likes’, en el que deja constancia de la obsesión por la atención en las redes sociales que tiene su generación. Bueno, y otras también, que no es exclusivo de la gente joven.

Llorar de fiesta” tan solo dura once minutos, pero, en tan poco tiempo, ya da buenas muestras de que tiene talento para el pop, y para crear canciones llenas de sinceridad y que te ganan con muy pocas escuchas.

Valoración: 8

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