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Cate Le Bon, “Reward” (Mexican Summer, 2019)

Autor:  | Google+ | @curtillo

Cate Le Bon vive en su mundo particular. Un mundo en el que, musicalmente, cabe de todo. Y es que, a pesar de que lo suyo se suele catalogar como folk, está muy lejos de quedarse dentro una etiqueta. Algo que convierte su música en una experiencia de lo más interesante y cautivadora. Sobre todo en su quinto trabajo, en el que ha logrado algo realmente difícil: crear un disco complicado y lleno de matices, pero absolutamente asequible para todo el mundo.

Reward”, nace de una estancia de Le Bon el Distrito de los Lagos en Inglaterra, donde vivía en plan ermitaña en una cabaña. Allí, hacia cerámica por el día, y tocaba el piano por la noche. Un retiro que le llevó a crear las canciones más personales de su carrera. Algo lógico, ya que estando más sola que la una durante todo el día, es imposible no escribir sobre una misma.

Miami’ abre el disco invitándonos a escapar de tu lugar y dejar la zona de confort fuera. Es una elección curiosa para abrir un disco, pero ya sabemos que Le Bon huye de los convencionalismos. Además, en cuanto la escuchas un par de veces, se le pilla el punto. Y es que, su búsqueda de nuevos sonidos, resulta de lo más excitante. Porque esa ‘Mother’s Mother’s Magazine’, en la que mete un saxo y se deja llevar por sus raíces galesas, es de lo más atractiva. Y si nos vamos a ‘Magnificent Gestures’, nos encontramos con que también se le da bien acercarse al post-rock. Pero es en las baladas donde, principalmente, aporta toda su personalidad. Más que nada, porque, al utilizar el clavicordio, suenan diferentes. Es el caso de ‘Here It Comes Again’ o ‘Sad Nudes’, las cuales emocionan por su belleza, y por su extrañeza.

Para los que prefieren ir al grano y encontrarse con temas más convencionales, también tiene varios cortes. Es el caso de ‘Daylight Matters’ y ‘Home to You’, que son irresistibles desde la primera escucha. Y eso que son muy diferentes, porque, en la primera, tira de soft-rock y se pone un tanto melancólica en el estribillo, donde declara su amor a una persona que ha perdido. Sin embargo, en la segunda, se pone juguetona, y nos deja un tema de pop un tanto curioso. Pero todavía hay más, ya que en ‘The Light’ y ‘You Don’t Love Me’ vuelve, muy acertadamente, al soft-rock (y al saxo).

Sin duda alguna, Cate Le Bon lo tiene fácil para colarse en todas las listas de lo mejor de 2019 con este trabajo. Además, muy merecidamente, porque no es fácil dotar a tu música de personalidad, y lograr que resulte de lo más cercana para el oyente. Y ella lo ha conseguido.

Valoración: 8

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