7.8
Score

Final Verdict

Dinosaur Jr. entregan el que, quizá, es el disco más accesible de su carrera. Y es una buena noticia, porque estamos ante una gran colección de canciones que derrochan una energía de lo más optimista.

Desde su reunión en 2005, Dinosaur Jr. han presentado un estado de forma de lo más envidiable, que solo se vio un poco empañado con su anterior trabajo. Y no porque fuera malo, sino porque su fórmula empezó a dar las primeras señales de agotamiento. Quizá, por eso, han recurrido a Kurt Vile en su nuevo trabajo. El de Filadelfia coproduce este “Sweep It Into Space”, y hay que reconocer que, en unos cuantos momentos del disco, se nota bastante su mano. Algo que le ha venido muy bien al trío de Massachussets. 

El disco número doce de Dinosaur Jr. presenta varias sorpresas. Para empezar, tenemos esos temas en los que Vile mete su guitarra de doce cuerdas y libra una batalla con la eléctrica de J Mascis. Es el caso de la sobresaliente “I Ran Away”, que funciona de maravilla sin necesidad de empaparlo todo de distorsión. O de “And Me”, que cuenta con una acústica digna del mismísimo Robert Smith -ya sabemos lo mucho que le gustan The Cure a Mascis-. Pero, más allá de estos dos temas, también hay alguna sorpresa más. Tenemos esa preciosa “Garden”, obra de Lou Barlow, donde se salen por completo de su lado más ruidoso. Además de “Take It Back”, una canción que, si no fuera por la voz de Mascis, no parecería de Dinosaur Jr. Y todo por ese juguetón mellotron que se lleva el protagonismo. 

Puede que haya sido el parón que tuvieron con la pandemia, y que les dejó con el disco a punto de terminar, pero sus temas de siempre suenan más frescos que en su anterior trabajo. Se nota que han tenido más tiempo para pulirlos, y que las melodías están más curradas. De hecho, estamos ante su trabajo más accesible en años. Las guitarras de “I Ain’t”, “Hide Another Round” o “N Say”, rugen como siempre, pero están apoyadas en un lado mucho más melódico. Eso sí, los otros dos miembros del grupo no han podido evitar que Mascis saque su lado más crudo en alguna ocasión. Y es que, hay que ver lo pesadas que suenan esas guitarras en “I Meet The Stones”. O la distorsión sucia que sacan en “Walking To You”, que es algo más oscura que el resto del álbum. Aunque para cerrarlo prefieren volver a su faceta más acústica en la bonita “Your Wonder”.