DeWolff, sala Caracol, Madrid (20/02/2020)

El trío holandés triunfó en su reciente visita a Madrid

Dewolff, el trío formado por los hermanos Pablo (guitarra y voz) y Luka van de Poel (batería) y Robin Piso (teclados), trajeron a Madrid un cóctel de rock sureño directamente desde ¡los Países Bajos! Vinieron a presentar su último trabajo, Tascam Tapes, un disco grabado en la carretera –algún tema lo compusieron y grabaron en España– con una grabadora de casete de los años 80, aunque ya avisan en la portada de que, aunque les costó 50 dólares, suena como si hubiera costado un millón. Antes pudimos escuchar a The Dawn Brothers, una banda amiga de Dewolff (tienen un proyecto paralelo entre los dos grupos, Next Of Kin) y que también hacen un revival de Americana, con menos pirotecnia pero muy efectivo.

A las diez de la noche salieron al escenario de una abarrotada sala Caracol los tres componentes de Dewolff, aunque la sensación era que íbamos a ver un concierto de los Flying Burrito Brothers (sus trajes blancos con bordados mejicanos recordaban irremediablemente al gran Gram Parsons, aunque no fueran tan elaborados y el cantante llevara un ¡AY, PAPI! –o algo parecido– a la espalda que lo hacía un poco disfraz de carnaval). La hora y cuarto larga de concierto deambuló entre, principalmente, temas de su nuevo álbum, algunos temas antiguos y una versión. A veces sonaban a los Allman Brothers, otras a los Black Keys y, en alguna ocasión, a la Creedence. La voz de Pablo es más que aceptable, aunque para ciertos registros es un poco limitada y se notó en alguna ocasión; pero tocan muy bien y le ponen ganas, por lo que el público disfrutó de lo lindo. Empezaron fuerte con Made It To 27, quizá el mejor tema del nuevo disco, pero también hubo algún momento más flojo, (The Awesomeness Of Love suena un poco a Lenny Kravitz). En general fue un concierto muy entretenido, con un buen setlist, y con el único problema de que en algunas ocasiones alargaron en exceso las canciones. Casi al final cayó la estupenda Double Crossing Man, del álbum Thrust, y la gente disfrutó de lo lindo repitiendo su pegadizo estribillo “and I know your heart is burning”. Para los bises dejaron un Devil Woman muy largo, que interpretaron junto a los Dawn Brothers ,y Deceit & Woo, con la que cerraron a lo grande.

Fotos: Adolfo Añino