Alex Garland se confirma como una de las voces más interesantes de la ciencia ficción audiovisual con Devs, estimulante y madura serie producida para la cadena FX, disponible en España en HBO. Tras la lovecraftiana Aniquilación (2018) -adaptación de la novela de Jeff VanderMeer– Garland recupera aquí el tono de Ex Machina (2014). Dos pueden ser las constantes en la todavía breve obra de este director y guionista: primero, el complejo de Frankenstein. Tanto el excéntrico presidente ejecutivo de una gran compañía tecnológica que interpreta Oscar Isaac en aquella película, como el Forest -también el CEO de una gran empresa- que borda Nick Offerman en esta serie, son reflejos del arquetípico Víctor Frankenstein que ideara Mary Shelley en 1818. Como Prometeo, estos genios científicos intentan robar el fuego de los dioses, el secreto de la creación de la vida -la inteligencia artificial, en Ex Machina– y de la realidad misma en Devs.

El misterio de lo que desarrolla Forest en su empresa, Amaya, es el estimulante motor argumental de esta serie que se plantea preguntas suficientes para comernos el coco una buena temporada: sobre el libre albedrío, el peso de nuestras decisiones sobre lo que nos ocurre y la diferencia, si es que existe, entre lo real y lo simulado. Son estos conceptos de ciencia ficción ‘dura’ que, para mí, son lo mejor de una serie que, sin embargo, se apoya en una trama de espionaje. Lily -estupenda Sonoya Mizuno– es una joven informática que se verá envuelta, contra su voluntad, en una retorcida trama de espionaje industrial y una conspiración de largo alcance. Esta línea argumental es, probablemente, el punto flaco de Devs, por ser relativamente convencional. Lo que no quiere decir que no esté maravillosamente desarrollada en todos los sentidos, con tensión y auténticas sorpresas. Hagamos especial hincapié en el temible agente de seguridad Kenton (Zach Grenier), un personaje estupendo. 

Retomando lo que decía antes, la segunda constante en la obra de Garland es la pérdida: aquí, la que explica esa estatua gigantesca e hiperrealista en Amaya; pero también la que mueve al personaje de Lena (Natalie Portman) en Aniquilación. La humanidad de los personajes de Devs está en los pequeños detalles cotidianos-atención a la rodaja de limón que coloca Jamie (Jin Ha) en el vaso de agua que le pide Lily- y hace interesante que se tengan que enfrentar a las preguntas científicas y filosóficas más importantes. Si a esto sumamos una puesta en escena elegante, la capacidad de Garland de fabricar imágenes hermosas pero inquietantes y a un sugerente uso de la banda sonora, por no mencionar un final redondo, tenemos en Devs a una de las grandes series de los últimos años.