8.4
Score

Final Verdict

La creatividad de Death Cab for Cutie sigue por todo lo alto en un disco que sorprende con la vuelta sin remordimientos al viejo e iniciático sonido del grupo.

Cuatro años han transcurrido desde del ligeramente desapercibido  “Thank You for Today” (2018), último álbum presentado por la banda hasta la fecha. Pero poca espera nos parece, si el resultado se traduce en ésta excelente entrega, donde los seguidores de toda la vida han podido experimentar una felicidad absoluta por lo que se puede considerar como el regreso de una formación casi perdida,  abrazada incondicionalmente en sus primeros trabajos, especialmente, “Transatlanticism” (2003) y “Plans” (2005); y, sobre la cual por el transcurso del tiempo, combinado con un exceso de producción, especialmente, en sus dos últimos trabajos, había generado una sensación parecida al abatimiento que se produce en una larga relación en la cual ya no se te sorprende.

“Asphalt Meadows” se beneficia de igual modo con la acertada participación de uno de los productores de moda John Congleton ( Lana del Rey, St Vincent, Sharon Van Etten,…) y, con la total liberación en las letras de las canciones consiguiendo nuevamente ese sentimiento particular que ocasionaba la formación entre emoción, angustia y asombro. Quizás la inevitable afectación pandémica, todo el álbum rezuma cuarentena, ha sido positiva por una vez.

El trabajo se inicia  potente con “I dont Know how I survive” con un bajo vibrante,  electrizantes guitarras y una letra reflexiva acerca de cómo resistir los miedos e inquietudes, seguida del que fue primer single,  la breve y contundente, “Roman Candles”, que expone, nuevamente, el miedo existencial paralizante que va de la mano de vivir en una ciudad nerviosa en un planeta que se muere, junto con la sensación de ansiedad que ello supone.

Este inicio ya es una clara ruptura con los trabajos anteriores, que se ratifica en la canción homónima, “Asphalt Meadows” que acaba de asentar la entrega con lo que podría considerarse un tema más en el estándar de los Death Cab For Cutie tradicionales. 

Aunque es difícil elegir entre los mejores temas, la ligeramente new ordeana “Here to forever”, cuestionándonos la vida y la muerte, en una suerte de los antaño tan habituales diálogos,  llevados a territorios ligeramente post punk, podría ser la elegida; pero “Foxglove Through the Clearcut” que recoge la típica existencialidad contemplativa del grupo, bajo la amenaza de guitarras shoegaze crecientes hasta la irrupción final, brilla hasta suponer una de las mejores canciones de ésta última década de la banda, al potenciarse esos ya habituales “diálogos” a los que  Ben Gibbard nos tiene acostumbrados en sus temas con esta suerte de “spoken word” tan en boga últimamente.  

La segunda parte del disco también cumple con “Pepper” y “I Miss Strangers” que funcionarían como excelentes clásicos de la banda, que podríamos incluir en cualquiera de los primeros trabajos de la banda, sin observar la alteración; o el rock suave “Wheat Like Weaves”, otro momento álgido, con su estribillo dominado por unos sutiles sintetizadores,  seguida de la recogedora balada “Fragment From the Decade”.  

Finaliza en todo lo alto con “I’lI Never Give Up On You” en un tema de tintes rockeros que dejan el final en todo lo alto, tal y como merecía éste buen y encantador trabajo, como si estuviéramos ante el final de una película viendo los títulos de crédito, y donde observamos que la creatividad de Death Cab for Cutie sigue por todo lo alto en un disco que sorprende con la vuelta sin remordimientos al viejo e iniciático sonido del grupo, a cuando Ben Gibbard era sinónimo de su banda, y a su vez la banda era abanderado de la tendencia Indie pop.