8.0
Score

Final Verdict

Dancer debutan con un ecléctico y estupendo trabajo en el que hay post-punk, indie-rock juguetón, o cosas mucho más pop. Además, reivindican a Altered Images, y eso ya son unos cuantos puntos de más.

La cantidad de lanzamientos musicales que se editan al año es inabarcable para cualquier ser humano. No hay tiempo ni ganas para escuchar todo lo que sale y, al final, son las bandas nuevas o más pequeñas las que terminan pagando el pato. Una pena, porque hay discos realmente buenos que se quedan en tierra de nadie. Algo que no queremos que pase con el debut de Dancer, una banda de Glasgow que os presentamos hace un tiempo y que publicó su álbum de debut el pasado marzo. Además, en Meritorio Records, una de nuestras discográficas de confianza.

Dancer se fijan sin tapujos en una época clara de la música británica. Su propuesta se va mayormente a ese periodo de tiempo entre finales de los setenta y principio de los ochenta en el que el punk se juntaba con sonidos más arty, pero no se olvidaba del lado más pop. De hecho, mucha gente los meterá en el carro del post-punk, pero su música va mucho más allá. Así, en este ‘10 Songs I Hate About You’ podemos encontrar influencias claras de The Slits o Altered Images, pero no se quedan atrapados en ese sonido y en esa época. No tienen ningún problema en irse a los noventa y entrar de pleno en el indie-rock de corte lo-fi. No obstante, ellos mismos mencionan a Life Without Buildings o Elastica como principales influencias. Además de unos The Cardigans que, un servidor, no ve por ningún lado.

Una de las cosas más curiosas de este debut de Dancer es que presentan cada una de unas canciones. La voz de Gemma Flet aparece justo antes de cada primer acorde, y la verdad es que sirve para meterte de buenas a primeras en su propuesta. Así, y tras una pequeña carcajada, entra la guitarra de “Bluetooh Hell”. A la que más tarde se le una sección rítmica endiablada -una de sus grandes bazas- y una distorsión igual de potente. Lo que nos mete de lleno en su faceta más indie-rock. Algo por lo que también apuestan en la algo más enrevesada “Make a Decision”. O de una forma más reposada en “A Diagnosis”.

10 Songs I Hate About You’ está lleno de ganchos sonoros que hacen que te quedes enamorado de sus canciones a la primera escucha. Ahí tenemos “Change” y ese teclado que gana espacio ante otra de esas secciones rítmicas vibrantes. O ese rollo más juguetón que aparece en “Troi”, un tema absolutamente irresistible a la par que inclasificable. Y si nos vamos a “Passionate Sunday”, nos encontramos en un primer plano con una guitarra estridente que, a su vez, es bastante melódica. Porque lo cierto es que manejan las melodías como nadie y tampoco les hace falta adornar sus canciones para que funcionen. Solo hay que escuchar “Rein It In” y “When I Was A Teenage Horse”, donde aparece un pop-punk muy de los primeros ochenta, y la ya comentada influencia de Altered Images. Una banda que, por cierto, habría que reivindicar más.