Luces de neón desde Australia

Algo está fallando en el mundo de la música cuando una banda como Cut Copy no es capaz ni de llenar la mitad de La Riviera. Quizá sea porque estábamos ante una fecha que había sufrido varios atrasos por la pandemia. O quizá porque su último trabajo ya tiene dos años, y la verdad es que tampoco tuvo mucha repercusión. Aunque en esta casa gustó bastante. Pero también puede ser por la gran cantidad de citas musicales que tenemos estos meses y que la gente no puede asistir a todos los conciertos que quisiera. El caso es que resulta un tanto triste que un grupo como Cut Copy, que hace tan solo unos años era capaz de llenar recintos más grandes, no logre ni medio aforo en Madrid.

Cut Copy se presentaron en Madrid en formato trío -teclados, guitarra/bajo y batería-y con bastantes ganas de hacernos bailar. El hecho de que no hubiera mucho público nos les quitó el ánimo en ningún momento. Sobre todo, a Dan Whitford, que nos deleitó con una buena cantidad de bailes y no paró de animar al público durante todo el concierto. Un público que, realmente, no necesitaba que lo animaran, porque el cancionero de los australianos es de los que levanta a un muerto. Y más si hacen un repaso a toda su carrera y prácticamente van soltando un hit detrás de otro. Además de sonar como una apisonadora. Aunque con un poco truco, ya que llevaban una buena cantidad de pregrabados.

Abrieron la noche con “Standing In The Middle Of The Field”, una de esas canciones que reflejaban el lado más cálido que teniaHaiku From Zero’, su disco de 2017. Pero ya en la segundo el tema sacaron la artillería pesada. Y es que, si algo se vio en el concierto de la pasada noche, es que las canciones de ‘In Ghost Colours’ son las que tienen más pegada entre el público. Y la primera que cayó fue la enorme “Feel The Love”, que hizo que viviéramos el primer momento de éxtasis colectivo de la noche. Además, las buenas vibraciones siguieron con “Take Me Over”, otro de sus grandes hits, y la primera que cayó del enorme ‘Zonoscope’.

Evidentemente, tenía que caer alguna de las canciones de su último trabajo. Y la verdad es que, a pesar de ser un tanto más reposadas y minimalistas, “Cold Water” y “Like Breaking Glass” funcionaron muy bien entre pesos pesados de su discografía. Pesos pesados del pasado como “Saturdays”, que nos llevó hasta su primer disco y a su lado menos electrónico. O esa “Let Met Show Your Love” con la que revivieron ese segundo verano del amor que protagonizaba su ‘Free Your Mind’ -una lástima que se dejaran fuera la estupenda “We Are Explorers”-. Además de algún momento curioso, como una recortada, y ruidosa versión de “Sun God”, aquel tema de 15 minutos que cerraba ‘Zonoscope’.

Como ya hemos dicho, los grandes momentos de la noche se vivieron con los temas de ‘In Ghost Colours’, y en concreto, con “Lights & Music”. Aquí, los de Melbourne, jugaron muy bien sus cartas e hicieron botar a todos los presentes con esa remontada que llega tras uno de sus característicos parones. Incluso el batería se animó y se subió al bombo. Aunque ojo, porque “Need You Now”, que es el disco posterior, y sirvió para cerrar la primera parte del concierto, también fue acogido con bastante efusividad. Y es que, a ver quién se resiste a ese clímax final que tiene la canción. Pero claro, para cerrar un gran concierto, al que solo se le puede poner la pega de una corta duración, había que volver a su disco más exitoso. Y nada mejor que una potente “Hearts On Fire” para dejar al público satisfecho.