La carrera de Cut Copy pintaba muy bien después de “In Ghost Colours” y “Zonoscope”, dos discos sobresalientes con los que tendrían que haberse convertido en grandes estrellas. Canciones no les faltaban, pero, en lugar de ir hacia arriba, dieron un pequeño bajón con “Free Your Mind”, su siguiente álbum. A pesar de contar con tres o cuatro singles excelentes, este trabajo, dedicado a los veranos del amor (el del 69 y el del 89), no fue muy bien recibido. Ahora lo intentan de nuevo, y vuelven a dar otro pequeño bajón.

Haiku From Zero” no es un mal trabajo, pero carece de la fuerza y la pegada que tenían sus primeros álbumes. Solo hay que escuchar ‘Airbone’, el primer single que editaron, en el que suenan cansados y algo predecibles. Además, la canción tiene un aire a Duran Duran que no les pega mucho. Al menos, en ‘Standing In The Middle Of The Field’, que fue elegido como segundo adelanto, se ponen un poco más tropicales y veraniegos. Y es que, esta vez, la banda australiana ha decidido apostar por la limpieza y la claridad. Las guitarras shoegaze, que daban un punto diferente su pop bailable, casi no aparecen. A cambio, nos dejan temas llenos de guitarras funkies, como ‘Counting Down’ o ‘Black Rainbows’. Aunque, para ser justos, en esta última, también hay bastante de los Cut Copy de toda la vida.

Lo mejor del álbum llega en cuanto entra ‘No Fixed Destination’. Aquí sí que estamos ante esos Cut Copy capaces de dar con la canción perfecta. No le falta de nada, ni la fuerza necesaria (esa base rítmica tan potente no les falla nunca), ni el estribillo perfecto, ni una buena melodía. Lo extraño es que sigan sin sacarla como single, ya que es, con diferencia, el corte más directo del álbum. Inmediatamente después, lo intentan con ‘Memories We Share’, pero se quedan a medias. Sí que consiguen hacer un tema que funciona de maravilla en una pista de baile, pero se han dejado fuera el resto de ingredientes necesarios para dar con el hit. Vamos, que le falta un buen estribillo y una melodía menos simplona. Aunque sí es cierto que lo simple sí les funciona en ‘Stars Last Me A Lifetime’, un corte de synth-pop sin sobresaltos, que no les ha quedado nada mal.

El principal problema de “Haiku From Zero”, es que solo consigue enganchar por momentos, ya que es un tanto irregular. Además, en general, le falta un poco de pegada y alguna que otra canción más directa.