Aunque cuando escribo esta crónica todo hace pensar que probablemente en pocas semanas se volverán a cancelar conciertos por nuevas medidas restrictivas debido a la Covid, la noche en que tuvo lugar el concierto de Cracker en el Teatro Lara todo parecía como si hubiéramos recuperado la normalidad.

La banda californiana se presentaba en Madrid de la mano de SON Estrella Galicia que, como siempre, nos obsequiaba a la entrada del teatro con una cerveza. David Lowery y Johnny Hickman, acompañados de Bryan J. Howard al bajo y de CoCo Owens a la batería, salían puntuales al escenario del Lara, ante un público talludito (el grupo comenzó en 1990, si no contamos los años de Lowery en Camper van Beethoven) que demostró que es mala idea lo de la cerveza cuando los asistentes somos mayores, porque la ida y venida del personal a los baños entre canción y canción fue la tónica de casi todo el concierto. Comenzaron con Been Around The World y Seven Days, y con la tercera canción, Teen Angst (What The World Needs Now), el público ya estaba totalmente entregado. Fue un repaso muy equilibrado de casi toda su discografía (cayeron temas de Cracker, Kerosene Hat, Gentleman’s Blues, Sunrise In The Land Of Milk And Honey, The Golden Age y uno de su último trabajo, Berkeley To Bakersfield) y, aunque predominaron los temas más rockeros, hacia la mitad del concierto sonaron algunos tiempos medios como The Golden Age.

Hubo alguna pequeña anécdota, como cuando David Lowery tuvo un pequeño problema con su iPad, en el que leía las letras de las canciones: “mi iPad ha cambiado de día y ahora me pone el setlist de Zaragoza”, pero la actuación se desarrolló prácticamente sin interrupciones entre canción y canción. Dejaron para el final Dr. Bernice y Another Song About The Rain, esta última cantada por Johnny Hickman, y en los muy solicitados bises hicieron una versión del Pictures Of Matchstick Men de Status Quo, con la que cerraron un muy buen concierto que, además, tuvo un sonido excelente. Esperemos que el virus nos deje en paz y podamos seguir disfrutando de la música, y de la vida, como siempre.

Fotos: Adolfo Añino