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Frankie Cosmos, Razzmatazz 3, Barcelona (17/04/2019)

Autor: | @stapeppis

Tras pasar primero por Donostia, A Coruña, (Lisboa) y Madrid, Frankie Cosmos hizo escala en Barcelona el pasado miércoles para presentar su tercer disco, ‘Vessel’ (Sub Pop, 2018). Frankie Cosmos es el proyecto musical de la joven y prolífica artista Greta Kline, que comenzó siendo unipersonal y ha evolucionado en una banda de cuatro miembros—Lauren Martin (teclista, voces), Luke Pyenson (batería) y Alex Bailey (bajo). Su música, inicialmente muy lo-fi, ha ganado en nitidez y riqueza gracias a la ampliación de la banda, pero no ha perdido la singularidad y frescura que tan bien la definen.

Kline salió tímidamente al escenario acompañada de su banda y, tras tocar once temas—entre ellos, “On The Lips”, “Cafeteria”, “Accomodate” o “Same Thing”—en apenas veinte minutos, se atrevió por fin a presentarse. Sus canciones apenas duran un par de minutos. Son como microcápsulas de indie pop de baja fidelidad, más entrañables que inocentes, que tratan sobre cuestiones que no por cotidianas dejan de ser complejas o relevantes. Sus letras son aparentemente tan sencillas que parecen haber sido escritas sin esfuerzo y, sin embargo, son profundas y emotivas.

Pese a encontrarnos en una sala pequeña, el ambiente parecía no ser suficientemente íntimo para acoger una música que parece concebida para ser tocada en la intimidad de una habitación (por algo lo llamaron bedroom pop). Ni siquiera durante el solo de “Young”, para la que la banda abandonó momentáneamente el escenario dejando sola a Kline, conseguí acercarme a esa intimidad que el momento pedía. (¿Tendrá algo que ver con el constante murmullo que se oía entre el público?).

Durante el solo, se empezó a notar un desagradable tufo a cloaca que en pocos minutos era notablemente fétido. Frankie terminó de tocar “Young” (I just wanna be alive that’s it / Alive / Alive) e interrumpió el concierto. Pasaron cinco minutos largos antes de que regresase de nuevo al escenario (“they say it’s a safe smell”, dijo burlona). Y menos mal porque lo hizo con “Being Alive”, a mi parecer la mejor canción de ‘Vessel’ por su energía basculante, la alternancia de voces y esa falsa ingenuidad de sus letras (Being alive / Matters quite a bit / Even when you / Feel like shit, que en directo cambió por un pertinente Smell like shit).

Fueron veintitantísimas canciones concentradas en apenas una hora rematadas por el hit “Fool”. El público, que no había pasado de saltitos contenidos y sonrisas cómplices, se soltó por fin, atreviéndose a tararear las letras y corear su estribillo (You make me feel like a fool / Waiting for you).

Llevar al directo el repertorio musical de Frankie Cosmos no es tan fácil como podría parecer. No hay performance, show, actitud o arreglos que valgan. Frankie Cosmos enamora porque es capaz de llegarte al corazón sin mayores artificios, solo con su voz frágil y la sencillez de unas canciones con las que es prácticamente imposible no identificarse. Porque si no somos jóvenes, lo hemos sido.

Nota al pie: El fantasma de la cloaca volvió a hacerse notar durante el bis (¡no a los bises!)

Fotos: Verónica Estrada (@_nica_)

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