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dEUS, La Riviera, Madrid (26-04-2019)

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Los belgas más singulares

Los 90 vuelven, ¿o siempre estuvieron allí? Ahora que están de modas las giras en torno a un disco histórico y especial, es una excusa para celebrar los 20-25 años de tal hito. Bélgica es un país muy musical, no solo por su escena de clubs y la tradición de acid, disco y electrónica que retrataba a la perfección el documental “The Sound of Belgium” (¡muy recomendable, por cierto!). En Bélgica, quien esto firma vivió en Bruselas a principios de los 2000 y lo puede corroborar, la gente va muchísimo a conciertos, y tienen festivales a tutiplén, de todos los estilos y de todos los tamaños. dEUS es una de las bandas más internacionales del país, más allá del histórico Jacques Brel, que junto a Soulwax y los 2 Many djs han expandido sus sonidos. Estos últimos incluso más allá del Atlántico.

Pues bien. El 20 aniversario de este disco la banda liderada por Tom Barman tiene un toque especial y vinculado con nuestro país. ‘The Ideal Crash’ se grabó en unos estudios de Ronda (Málaga), donde también grabó Björk parte de su ‘Homogenic‘. El tercer disco de dEUS tenía la madurez de ese rock belga tan singular, con la presencia de bases electrónicas, preciosas melodías de teclado, el vigor del rock alternativo y el toque clásico del violín. El álbum contiene una de sus canciones más universales, “Instant Street”, cuyo videoclip rodado por el propio Tom Barman tiene mucha sustancia y una excelente coreografía final grupal en las calles de Ámberes. ‘The Ideal Crash’ es uno de los discos señalados de los belgas.

Con esas premisas el concierto de Madrid fue un evento para recordar. Cuarentones y cincuentones como público mayoritario. Y el disco interpretado al completo. En varias canciones salieron 5 bailarines que mostraban el peso, el cruce y la importancia de la música en todas las artes. Fue espectacular. Un barman vestido con falda negra al estilo escocés. Y una banda solvente, teclista / violín, guitarra, bajista y batería. Con coros, saltos del público. Y momentos de éxtasis colectivo al final de “Instant Street”. Después añadieron cuatro canciones al concierto, dos de su última época “Sun Ra” y “Quatre Mains”. Y dos clásicos incontestables, “Hotellounge (be the death of me)” de su primer disco. Y, para rematar con “Roses”, una balada que crece y crece, y que nos permite cantar ese “Thank you, for the roses” del estribillo. Una noche para el recuerdo de una banda auténtica, que nunca quiso estar en primera liga pero que méritos tiene: por canciones, trayectoria y originalidad.

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