Con Toy Story 3 (2010) y Cars 3 (2017), Pixar abrió una temática en la animación infantil que puede sorprender, la de la vejez y la muerte. Del revés (2015), Arlo (2015) y Coco (2017) hablan también de abandonar la niñez y enfrentar la pérdida, pero las dos primeras que menciono afrontaban además el ocaso de personajes que tienen una vida eterna en forma de productos derivados como juguetes, pegatinas y todo tipo de merchandising. Complicado decirle a un niño que Rayo McQueen se ha jubilado para convertirse en entrenador de una nueva generación, cuando celebra su cumpleaños con vasos y platos con la imagen del bólido rojo, siempre joven.

La nueva entrega de Cómo entrenar a tu dragón 3 -producida por DreamWorks– sigue esta línea de Pixar al continuar el viaje hacia la vida adulta de Hipo (Jay Baruchel). En la primera entrega, el dragón Desdentado -como E.T- servía de catalizador para ese paso a la madurez; y en la segunda, la muerte del padre -Estoico (Gerard Butler)- marcaba el fin definitivo de la infancia. Ahora, Hipo debe dar un paso más en su trayecto vital: formar pareja. Estamos ante una película infantil sobre el despertar sexual, expresado sin embargo, no en la figura del héroe protagonista, sino en la del dragón, tratado en la saga como un animal antes que como una criatura de leyenda. Sin alcanzar la altura aventurera de la segunda película -que hacía un buen uso del manido viaje del héroe- esta tercera parte tiene humor, acción y es desde luego espectacular: nunca hemos visto tantos dragones volando al mismo tiempo. Las texturas y los efectos de luz son más reales y bonitos que nunca. Una fotografía más oscura de lo habitual apoya el tono crepuscular de este relato que parece evocar el Ragnarök vikingo y en el que los dragones encuentran su propio Valhalla. Si visualmente esta cinta es espléndida, puede deberse a que el magnífico director de fotografía, Roger Deakins, aparece acreditado como asesor visual.

Cómo entrenar a tu dragón 3 es el estupendo cierre de una más que recomendable trilogía animada para el público infantil.