A servidor le ha llegado un reto mayúsculo cortesía de Libros del Kultrum. Porque su penúltimo lanzamiento es Clandestino. En busca de Manu Chao, la biografía, muy sui generis y siempre a la carrera —«deprisa deprisa a rumbo perdido»— del artista franco-español pergeñada por el británico Peter Culshaw. La oportunidad de enfrentarme a una de esas fobias teóricamente destinadas a permanecer eternamente enquistadas, pero que el tiempo y, sobre todo, las lecturas interesantes como ésta pueden haber trastocado sensiblemente…  

Descrito por nada menos que Malcolm McLaren como «el Indiana Jones de las músicas del mundo», Peter Culshaw es un prestigioso autor, compositor, crítico y periodista. Entre otros, ha escrito para el Observer, el Daily Telegraph y Songlines, así como numerosas semblanzas de los grandes de la música clásica, el jazz y la música étnica. Ha trabajado para BBC Radio en múltiples reportajes alrededor del mundo. Es editor y fundador de la web theartsdesk.com, y productor y compilador de discos, lo que le ha llevado a colaborar con miembros del Buena Vista Social Club en La Habana, u orquestas de Bollywood en Mumbai. Y tuvo el privilegio de seguir, para poder relatarlo, a Manu Chao durante casi cinco años de andaduras por el globo. 

Precisamente, es ahí donde radica buena parte del encanto de este Clandestino. En busca de Manu Chao, de cuya traducción se encarga Adriana Toledano. Haciendo honor a su subtítulo, Culshaw se salta las normas de la biografía musical y, a cambio, flirtea con varios géneros. La literatura de viajes. El comentario socio-político. El sublimado de los variopintos encuentros y entrevistas mantenidas con el artista. Y la crónica digamos periodística, in situ, de los hechos. Uno nunca pudo con la machacona ubicuidad de Clandestino —nos acercamos a su 25º aniversario, madre mía—, o «Me gustas tú». Menos aún que ser de izquierdas te obligase a ser fan suyo. Afortunadamente, este libro ofrece bastante más. 

Porque Clandestino es un periplo que tiene tanto, o más, de vital que de musical. Un melting-pot de estilos y enfoques estructurados, no demasiado férreamente, en dos partes. «La vida tómbola», con la disección de la trayectoria, lanzamientos —¿exceso hagiográfico?, repetir canción debería tener penalización—, y más que variados proyectos de Manu Chao. Y «En busca de Manu», un viaje con paradas por los escenarios, habitados o transitados, por una de las estrellas más singulares y agitadoras de la historia de la música. El nómada, con tendencia a la huida, convertido en líder antiglobalización ¿a su pesar?…       

Ciertamente, su planteamiento «inmersivo» aboca a Culshaw a ciertos riesgos. El primero es el exceso del propio autor en la obra, con frecuencia un personaje más —no requerido— de la misma. El segundo es el comentario histórico-político, demasiado básico a mi juicio para no resultar algo maniqueo —eso sí, a su favor hay que decir que el británico nunca pretende sentar cátedra con sus apuntes—. Finalmente, el tercero podría ser una devoción que ocasionalmente, «no deja ver el bosque». Digamos que, cuando Manu Chao «desaparece» —ingentes comillas—, Culshaw no encuentra la respuesta. Porque, diría, ni siquiera la busca.  

No obstante, las carencias palidecen ante los aciertos de Clandestino. Cuando Culshaw concreta el alcance de lo analizado, éste brilla. Valgan de ejemplo los capítulos iniciales, dedicados a la juventud de Manu Chao —el entorno familiar, forja de su carácter contestatario—. La estupenda disección de la rockera y combativa escena alternativa francesa de sus inicios en los 80. O, en general, el devenir de Mano Negra, proteico y turbulento combo que precedió a su inesperado boom en solitario. Asimismo, su mirada transmite auténtica viveza y emoción en determinados pasajes, haciendo partícipe al lector de una colección de aventuras con banda sonora. Ya sea en los fundacionales suburbios de París, en ese peligroso y circense tren atravesando Colombia, o compartiendo lucha con los Sem Terra en Brasil. 

Aunque, en mi opinión, lo más sustancioso de Clandestino seguramente sea que Peter Culshaw no esconde las disyuntivas —aunque se posicione claramente a favor del artista— que suscita la controvertida figura de Manu Chao. El feo final de Mano Negra. Las dificultades de mantener un discurso anticapitalista y ser parte del negocio de la música. El peliagudo debate sobre la «beneficencia» y el discurso político en el rock —y eso que a él no le tocó vivir el hipercinismo de la era de las redes sociales—. La enorme losa de la exposición constante, ya no como músico, sino como actor político. La imposibilidad de combinar timidez con el liderazgo de bandas y masas sociales. La vida disoluta y el mantener una carrera…

No es que el libro vaya a solucionar el «misterio Manu Chao». Sin embargo, sí permite al lector adentrarse en las vicisitudes de una vida intensa y agitada como pocas. Un retrato que, quizás,  no pueda ser equilibrado según los cánones… Hecho que tiene todo el sentido pensando en el biografiado, revelado en todo su apogeo. Alguien tan genuino en su compromiso y actitud como complejo. Tan aparentemente contradictorio que se explica y se esclarece tanto en el concierto más multitudinario, en plena protesta global, como perdido en medio de la selva, o un desastrado bar barcelonés. En definitiva, Clandestino es una lectura muy amena y gratamente distinta, a la altura del sin par personaje.