4.8
Score

Final Verdict

Citizen publican un cuarto trabajo muy poco destacable al que le faltan canciones redondas que te hagan salir de ese rock alternativo sin chicha en el que están inmersos. Lo mejor es cuando tratar de salir de ahí e irse hacia otros caminos. Lo malo es que apenas lo hacen a lo largo de todo el álbum.

A finales de los ochenta y principio de los noventa, la palabra “alternativo” significaba que estábamos ante algo fresco que, no necesariamente era sinónimo de calidad, pero sí que al menos se salía de la corriente principal. Tres décadas después, sirve para saber cuando tienes que huir si no quieres encontrarte con una música absolutamente anodina. Buena culpa de esto la tienen bandas como Citizen, que no paran de revivir un sonido caduco basado en unas guitarras, mayormente noventeras, y excesivamente simples, con las que no hacen nada destacable. 

Si echamos un rápido vistazo a la carrera de Citizen, la cual, sorprendentemente, es un tanto extensa, podemos ver que han ido claramente de más a menos. En sus primeros trabajos tiraban un poco más hacia el mundo emo, e incluso se acercaban al post-hardcore, pero todo eso ha cambiado con ‘Life In Your Glass World’. El cuarto disco de la banda de Ohio es una sucesión de canciones de rock alternativo de lo más simplona. Ni siquiera se salva ese toque dance-punk que le han dado a “Death Dance Approximately” y “I Want to Kill You”, los dos cortes que abren el disco. Y mucho menos cuando se ponen melosos y se sacan de la manga una cursilada como “Blue Sunday”, o una eterna “Winter Buds”. 

Haciendo un gran esfuerzo podemos salvar algo. Es el caso de “Thin Air”, la cual seduce un poco gracias a su toque más delicado y algo british. Tampoco les viene mal meter algo de electrónica a sus canciones y dejar que sean las cajas de ritmos las que lleven la voz cantante. Por lo menos, sin que la canción tampoco sea una maravilla, “Fight Beat” suena algo diferente y nos saca de ese mundo anodino en el que nos tienen metidos durante prácticamente todo el disco. Y bueno, cuando dejan que las guitarras acústicas entre en juego, consiguen que un tema más reposado como “Glass World” tenga un pase.