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Mr. Link: el origen perdido

Autor: | @JorgeABertran

No se puede decir que Mr. Link sea la típica película infantil, como no se puede decir tampoco que lo sea ninguna obra de los estudios Laika –Los mundos de Coraline (2009), Kubo y las dos cuerdas mágicas (2016)-. No hay canciones, ni colores horteras -no es Aladdin– y sus mensajes para el espectador -¿infantil?- lejos de ser evidentes, hay que buscarlos en el subtexto del film. Por si fuera poco, esto no es la brillante animación por ordenador de Pixar, sino stop motion artesanal (sin renunciar, claro, a las nuevas tecnologías) prácticamente en desuso. El tema de la película, encima, es la criptozoología, lo que parece una decisión de lo más atípica en un mundo en el que ya todo está más que conocido.Si recomiendo Mr. Link es porque precisamente no es nada de eso que vemos en la típica película infantil.

No hace falta, a estas alturas, alabar la cuidada animación de Laika, sus detallados personajes, el vestuario, los decorados y la fotografía. Una vez más, todos estos elementos artísticos son maravillosos. Pero, además, este film es cine clásico para todos los públicos. Desde un planteamiento con sabor a Julio Verne o a Arthur Conan Doyle, recorremos géneros como el western, la aventura, y la fantasía, que progresivamente van abriendo el espectro de la película y aumentando el goce del espectador. Géneros clásicos unidos por mucha comedia, y temas de fondo tan importantes como encontrarse a uno mismo antes que intentar hacer esfuerzos por encajar. El film es una celebración de la diferencia -el ‘eslabón perdido’ del título- con reivindicaciones feministas desactivando la clásica historia de amor -entre Adelina Fortnight y el aventurero protagonista Sir Lionel Frost- y colocando al villano -Lord Pigoot-Dunceby- como representante del colonialismo, de la caza, del clasismo, del machismo y del racismo.

Escribe y dirige Chris Butler, autor de la estupenda El alucinante mundo de Norman (2012), que utiliza un recurso clásico, el de convertir al monstruo, al desconocido, en un marginado y en un solitario digno de nuestras simpatías. El mítico sasquatch es llevado aquí de la leyenda a lo ordinario, un personaje que rompe todo tipo de moldes, lamentablemente lastrado por una inadecuada elección de doblaje, el divertido Brays EfePaquita Salas– no me parece idóneo para darle voz al físico gigantesco y peludo de Mr. Link, interpretado por Zach Galifianakis en la versión original.

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