8.4
Score

Final Verdict

‘Diamond Jubilee’ está aupando la carrera de Cindy Lee a pasos agigantados. Y muy merecidamente, porque estamos ante dos horas de canciones con sabor retro que, sin entrar en lo estrictamente comercial, te atrapan con una facilidad pasmosa.

Es probable que unos cuantos de vosotros os acordéis de Women, esa banda canadiense de indie-rock lo-fi que tuvo una pequeña repercusión allá por 2009 y que parecía que iba a llegar lejos. Eso, hasta que poco tiempo después se pelearon a puñetazo limpio encima de un escenario y nunca más volvieron a grabar nada juntos. De esta banda salieron dos proyectos. El primero fue Viet Cong, el grupo liderado por Matt Flegel, y que cambió su nombre al de Preoccupations. Y el segundo, y mucho menos conocido, es Cindy Lee, que no es otra cosa que el alter ego drag de Patrick Flegel, el hermano de Matt. Pero parece que se le va a dar la vuelta a la tortilla, porque Cindy Lee está consiguiendo una repercusión con su último álbum que jamás ha tenido ninguno de esos proyectos. Además, haciendo las cosas de la forma más independiente posible.

Diamond Jubilee’ es un trabajo que contiene 32 canciones y que se va a las dos horas y dos minutos. Además, está grabado sin apenas medios y su sonido es un tanto lo-fi. Por si esto fuera poco, la única forma de escucharlo es un enlace de YouTube con una pista de dos horas sin cortes. Flegel odia al CEO de Spotify -según ella, es un ladrón y un “warpig”- y las plataformas de streaming en general, por lo que no lo ha subido a ninguna de ellas. Pero es que tampoco hay una edición física del disco. Así que, para escucharlo, o acudes a ese YouTube, o te lo descargas del enlace que aparece en la página que ha creado para la ocasión. Unas trabas que no han hecho que el disco pase desapercibido. Todo lo contrario: ahora mismo es el álbum con mejores críticas de 2024.

Esto hace que uno se pregunte qué es lo que tiene este disco para que medio mundo lo esté adorando. Y la respuesta no es sencilla, porque son varias cosas. Para empezar, ese delicioso toque retro que lleva a Cindy Lee a fijarse en los grupos de chicas de los sesenta. Pero también su talento para crear canciones de ese palo que te atrapan. Porque, aunque, evidentemente, aquí no hay singles, sí que ha temas que podrían ser un éxito en una especie de mundo paralelo. Ahí tenemos la deliciosamente retro y juguetona “Dreams of You”. Un sonido que también recupera en la estupenda “Always Dreaming”. O la algo ruidosa, y muy Velvet, “Glitz”. Además de esa “Kingdom Come” digna de los mejores guateques de los 60. Pero lo bueno es que el disco funciona más allá de una simple colección de canciones. Y ese es su gran acierto.

No es nada fácil que un disco de esta duración enganche con tanta facilidad. Pero lo cierto es que, si repasamos la discografía de Cindy Lee, se podría decir que estamos ante su álbum más accesible. Y es que aquí nos encontramos con una artista que tiene un talento inmenso a la hora de crear texturas sonoras con su guitarra. Lo que hace que unas cuantas canciones del disco funcionen a pesar de ser instrumentales. O que pueda adentrarse en el synth-pop y entregar una canción como “Flesh and Blood” sin que la cosa chirríe. Como tampoco lo hace esa locura dance llamada “GAYBLEVISION”. O algunas de las canciones donde tira hacia sonidos más funk y soul, como “I Have My Doubts”, “Stone Faces”, o “Dracula”. Todo esto hace que el disco enganche y que, tras sus dos horas, coquetees con la idea de ponértelo otra vez.