Siempre que se habla de las Supremes, el primer nombre que nos viene a la cabeza es el de Diana Ross. En parte, porque Berry Gordy, que fue el que las fichó para allá por 1961 para el sello Motown, decidió que fuera ella la cantante principal. Pero Mary Wilson fue la gran impulsora del proyecto, e incluso se podría decir que también fue la que formó la banda con el nombre de Primettes en 1959. Además, fue la que más años aguantó en el proyecto, y en 1970, cuando Ross decidió emprender una carrera en solitario, siguió con la banda y llegó a tener algún éxito más. Solo por eso, hoy, en el día que se ha conocido la triste noticia de su fallecimiento a los 76 años, se merece un pequeño homenaje. Y nada mejor que recordar algunas de las mejores canciones de esta banda imprescindible en el mundo de la música pop. 

Empezamos con “Where Did Our Love Go”, el primero de sus doce números uno en Estados Unidos -la única banda junto a los Beatles que ha conseguido semejante azaña-, y todo un clásico del pop sixties con toques de r&b. También fue el primero de sus encontronazos con Berry Gordy, al que la propia Wilson acusó de haberles dado un tema que ya habían ofrecido a las Marvelettes, y que estás habían rechazado. Algo que negaron tanto las propias Marvelettes, como el propio Gordy. El caso, es que al final la cantaron ellas, y llegaron a vender 2 millones de singles en Estados Unidos. 

Otra canción con la palabra “amor” en el título y otro número uno. “Baby Love” presentaba el lado más dulce de las Supremes, un tema muy de la época, en el que, una vez más, la voz de Diana Ross cobra protagonismo, y deja que Mary Wilson y Florence Ballard solo canten en los coros. Incluso, en las actuaciones televisivas, se podría ver a las tres es una especie de podium, en el que, claro, Ross ocupa la posición más alta. La verdad, no es de extrañar que tuvieran sus más y sus menos entre ellas. 

¿Quién no ha cantando alguna vez de la forma más dramática posible eso de “Stop! In The Name Love”? Pues eso. Estamos ante todo un clásico en bodas, bautizos, discotecas del ambiente, karaokes, y todo una buena celebración que se precie. Y ojo, porque aquí ya no están tan dulces como antes, y a las primeras de cambio te plantan la mano en la cara y te sueltan eso de que pares antes de que las rompas el corazón. Por supuesto, también fue número en su país. 

Poco a poco, las Supremes, fueron dejando ese pop más dulce en el que todas las letras hablaban de encontrar al hombre perfecto, para meterse de lleno en sonidos más soul y más bailongos. De hecho, junto a otros grupos de chicas de aquellos años, se las considera unas de las precursoras de la música disco. Un estilo en el que Ross se metió de lleno una década después de esta “You Can’t Hurry Love”, una canción que, 55 años después, sigue siendo un cañonazo. 

Terminamos con “You Keep Me Hangin’ On”, pero la verdad es que podríamos seguir durante horas y hablar de canciones como “Love Child” o “Stoned Loved”, las cuales seguían ese rollo más animado y soul. El caso, es que, este tema de 1966, es toda una bomba, en la que destaca esa guitarra que planea a lo largo de la canción. De hecho, se podría decir que, musicalmente, era una canción bastante arriesgada para aquellos años, y más para una banda tan famosa como The Supremes. Pero eso es otra de las cosas que hizo grande a estas tres chicas que solo querían formar la versión femenina de los Temptations