Hubo un tiempo en el que era habitual ver a Nic Offer en pantalones cortos por los escenarios españoles –servidor recuerda un gélido Sonorama en el que no sé cómo no pilló una pulmonía-. El cantante de !!! (Chk Chk Chk) fue uno de los showmans más carismáticos que nos dio la escena dance de principio de los años dos mil, y la verdad es que su banda eran un puntazo en directo y hacían bailar a cualquiera. Pero todo eso pertenece a la década pasada. Desde hace unos años, los neoyorquinos, han pasado a un segundo plano, y mucha gente se ha olvidado de ellos. Grave error, desde luego, porque siguen sacando discos notables, y su nuevo álbum es uno de ellos.

Wallop” es un trabajo en el que se dejan llevar por el disco, el funk, el electro-pop, y todo lo que crean conveniente para hacer bailar al oyente. Y lo mejor es que lo consiguen desde el principio, porque a ver qué persona es capaz de no rendirse ante ese trallazo sintético llamado ‘Let It Change U’ que abre el disco. O a esas guitarras acústicas bañadas entre un manto de ritmos dance noventeros que aparecen en ‘Couldn’t Have Know’. Un tema que, por cierto, es puro Basement Jaxx. Y es que, los noventa, están a la orden del día en este trabajo. Ahí tenemos ‘Off The Grid’ y ‘Rhythm Of The Gravity’, que son puro The Chemical Brothers. O esa rallada tan extraña llamada ‘UR Paranoid’, donde se endurecen un poco más.

Una vez más, lo mejor del álbum, viene de su lado más funk. Offer maneja de maravilla el falsete, y los sonidos funk que tan bien actualizan al siglo XXI, siguen siendo de lo más tentadores. Esa combinación perfecta obtiene sus mejores resultados en ‘My Fault’, que es algo así como si a Prince le hubiera dado por la pista de baile, y en ‘$50 Million’, donde se lanzan sin complejos al estribillo onomatopéyico. Aunque, quizá, sea en ‘This Is The Door’, en la que más se dejan llevar por ese lado menos dance y más pop. En parte, porque la voz de la cantante Meah Pace, que les acompaña, suaviza mucho más su propuesta. Y la verdad es que no les sienta nada mal llenar sus canciones de vozarrones femeninos. Solo una pega: ‘Serbia Drums’, donde se han pasado de frenada y se han dejado llevar por un pop excesivamente blando, que no les viene nada bien.

!!! (Chk Chk Chk) pueden estar orgullosos de este nuevo trabajo, porque, en él, consiguen seguir sonando frescos sin dejar de hacernos bailar. Y eso, después de tantos años, ya es un logro.