Feminismo. Espíritu Do It Yourself y colaborativo. Y mucha música. Eso es lo que nos traen Orciny Press y Uterzine, que han unido fuerzas para publicar Chica=Tonta, Chica=Mala, Chica=Débil de Laura Sagaz. Un libro que viene a ocupar un manifiesto vacío —bastante sospechoso «agujero negro», en realidad— en el panorama editorial estatal, el movimiento Riot Grrrl, para hablarnos de punk combativo y comprometido. Y, como reza el subtítulo, políticas identitarias. Girls to the front!

Con tan solo veinticinco años, Chica=Tonta, Chica=Mala, Chica=Débil es la primera obra de la madrileña Laura Sagaz. La traslación editorial de su investigación para el Trabajo de Fin de Máster (TFM) en Industria Musical y Estudios Sonoros de la Universidad Carlos III, cursado tras estudiar Publicidad y Relaciones Públicas. Colofón a su afición adolescente por el punk y el grunge —menciona a Nirvana, The Clash, Ramones o Screaming Trees— para, a renglón seguido, preguntarse por la ausencia de mujeres en esa visceral escena. Huelga decir que las había. Y las encontró.   

De hecho, ese origen curricular es, muy probablemente, el punto débil más evidente de Chica=Tonta, Chica=Mala, Chica=Débil. Y es que, tanto su estructura como, sobre todo, la propia prosa del ensayo, se muestra bastante rígida y encorsetada. Un factor, tristemente, muy del gusto de la universidad —cítame, cítame, cítame—, pero no así el lector. Además, muy pronto queda claro que su enfoque, academicista e informativo, no le permite ahondar en demasía. Por ello, quien se acerque a esta monografía con conocimientos previos sobre las riot grrrls puede encontrarse algo falto de bagaje que rascar…

Ahora bien, si unimos su voluntad divulgativa a su condición de obra cuasi pionera en nuestro país, Chica=Tonta, Chica=Mala, Chica=Débil se convierte en un muy recomendable texto introductorio sobre el movimiento Riot Grrl. En su pautado análisis, aun somero, o precisamente por ello, Laura Sagaz apunta todos los elementos relevantes de la escena de forma límpida y esclarecedora. Para empezar, delimitando sus orígenes y contexto. Bandas estadounidenses —la mítica Olympia, Washington—, conformadas principalmente por mujeres, a comienzos de los 90, surgidas como reacción a la cara «macho rock» de los sonidos dominantes de la época —hardcore, punk, grunge—, en la escena alternativa. Pero hay mucho más. 

Kathleen Hanna relee el manifiesto Riot Grrrl, escrito por ella en 1991.

Porque Sagaz, además de repasar sus grupos fundamentales —Kathleen Hanna, llevamos esperando a tus Bikini Kill más de tres años—, se adentra con ganas en la filosofía Riot Grrrl, explorando una idiosincrasia que en un puñado de años traspasó lo puramente musical para ser un verdadero agente de confrontación y organización político-social feminista. Un colectivo punkactivista en el que los fanzines son medio de expresión, comunicación e incitación a la revuelta. Y donde las políticas identitarias se corean en rabiosos estribillos y una omnipresente actitud «hazlo tú misma». Revolution Girl Style Now!

Asimismo, Chica=Tonta, Chica=Mala, Chica=Débil tiene dos puntos digamos «extras» muy valiosos a su favor. Uno es el rastreo del legado Riot Grrrl en la escena musical española, llegando incluso hasta nuestros días. Algo que suscita valientes apuestas —¿Dover? me cuesta verlo— y atractivos debates ulteriores. Y, directamente relacionado con ello, incluye entrevistas a nada menos que heroínas del calibre de Corin Tucker (Sleater-Kinney, Heavens to Betsy) o Alison Wolfe (Bratmobile), junto a componentes de bandas como Las Odio, Candela!, Heksa o Hello Cuca —la gran Lidia Damunt—. Un doble gran aliciente…

Pese a quedarse en una dimensión más preliminar que realmente enjundiosa, hay que celebrar efusivamente la publicación de Chica=Tonta, Chica=Mala, Chica=Débil, ya que supone un fantástico exordio, una puerta de entrada finalmente abierta para un movimiento injustamente soslayado en España. Uno que, si se me permite la osadía, hace palidecer a según qué supuestos adalides del feminismo pop actual —pienso cómo los tiempos cambian… no siempre a mejor—. Y que se antoja tan vigente como necesario hoy. El mundo requiere, urgentemente, nuevas riot grrrls dispuestas a patear culos incels, fascistas, e hipercapitalistas…