A 500 millas de casa
A 500 millas de casa (2026) parece una película de las de antes. Con esto me refiero a que aquí no hay trampa ni cartón, no hay trucos publicitarios, ni estrellas, ni franquicias, ni fenómenos en las redes sociales. Es simplemente una buena película. Una historia bien contada, con personajes definidos, sin ensalada de géneros, pero con momentos de drama, de comedia y de tragedia, como la vida misma. Todo contado con contención, siguiendo un relato coherente, aunque con rupturas temporales narrativas que revelan el verdadero corazón de la historia. No hay vistosos efectos especiales, sino una historia sobre seres humanos, los de una familia de clase obrera que vive en Reino Unido. Y parecen felices.









