Cassius, «Dreems» (Caroline / Universal 2019)

(Caroline / Universal 2019)

Nos ha costado sentarnos a disfrutar el último disco de Cassius. Y no porque le falten méritos, ni mucho menos, sino porque tres días antes de la fecha elegida para que viera la luz, nos topábamos con la inesperada pérdida al caer accidentalmente de un edificio de uno de sus dos componentes, el también celebrado productor Philippe Zdar (Philippe Cerboneschi). Eso deja a Boom Bass (Hubert Blanc-Francard) a solas en el barco, y nos hace pensar que este Dreems será el epitafio de una de las formaciones clave -y quizás ligeramente infravalorada- en el boom del «French Touch».

Entenderán que, ante semejante panorama, no fuese fácil dejarse llevar por los beats de un disco que justo parece haber nacido como celebración del lado más colorido y despreocupado de la vida. Es más en sus surcos se intuye un paradójico regreso al sonido básico de Cassius, como si las musas hubiesen querido invitarles a cerrar un ciclo que ellos no sabían que estaba en su recta final. Pero aquí estamos, cumpliendo el compromiso de escribir unas palabras sobre el disco antes de que ese luminoso inicio con el tema titulado Summer se nos quede pasado de estación.

Y es que la escucha de Dreems es sorprendetemente fluida y disfrutable, sobre todo gracias a una secuencia de canciones que parece haber sido concebida con mimo y cuidado, como si el disco fuera una sesión particular que Cassius han realizado para nuestra fiesta veraniega privada. Esto queda especialmente patente en el primer tramo del disco, donde los temas están hábilmente mezclados entre sí, hasta el punto en que muchos de ellos no tienen gran peso individual pero sí que contribuyen a generar el «mood» propicio (Vedra y Fame son básicamente la evolución del mismo tema, y Chuffed tendría poco sentido si no sirviese como anticipación de la exultante Rock Non Stop, que a su vez termina de evolucionar en Cause Oui!). Con todo esta primera mitad nos deja dos temazos como la pegadiza Don´t Let Me Be, donde brilla la francesa Owlle a las voces, y Nothing About You con una más discreta participación de John Gourley (Portugal The Man).

El tramo final del disco sí que se centra en piezas más individualizadas, entre las que destacan Dreams y el tema de cierre, Walking In The Sunshine, en las que regresa Owlee a reivindicarse como la voz MVP de este trabajo. Otro buen tema es W18, que nos remite a las pistas de baile de los 90 con una Vula Malinga en pleno modo «disco diva». Tampoco faltan concesiones al house instrumental más clásico, concentradas especialmente en los 6 minutos de Calliope.

Así que, en lo que a nosotros respecta, levantamos el luto y abrimos la veda para bailar con este Dreems y brindar a la salud del talento de Phillipe Zdar, un mito moderno por derecho propio de la música de baile.