La familia

Sobre el misterioso vínculo que mantiene unida a una familia versa la estupenda Casa en llamas (2024) de Dani de la Orden, que se puede considerar un drama con envoltorio de comedia. El conflicto principal o, la excusa argumental, es la venta de la casa de verano de una familia -de la burguesía catalana, se nos dice- lo que conecta esta película con la otra gran revelación del año, La casa (2024). Esto no deja de ser una metáfora del irremediable paso del tiempo: la abuela de la familia se hace mayor y se necesita el dinero para pagar una residencia. Este planteamiento hace florar los problemas de cada uno de los miembros de la familia a los que la convivencia hace chocar unos con otros. Los personajes son interesantes y el reparto está fantástico.

Montse (Emma Vilarasau) es la matriarca, la que mejor conoce a todos y la que tiene un comentario mordaz para cada uno. Calos (Alberto San Juan) es el padre divorciado, con nueva novia -Blanca (Clara Segura)- que encima es psicóloga. Júlia (María Rodríguez Soto) es la hermana mayor que vive una crisis matrimonial y como madre, de dos hijas pequeñas. Y, por último, el inmaduro David (Enric Auquer), un tipo un poco ridículo que sueña con ser cantautor y que se ha echado una novia guapísima, Marta (Macarena García). Todos ellos se quieren, claro, pero también son egoístas, manipuladores y tienen algo que ocultar.

A partir de una idea de Dani de la Orden, Eduard Sola escribe un guión redondísimo, que el director rueda con un timing cómico perfecto, pero también con la capacidad de fabricar imágenes subyugantes -la fotografía es de Pepe Gay de Liébana– y con buen músculo para afrontar los momentos más dramáticos, que se apoyan en la estupenda música de Maria Chiara Casà, que imprime el peso adecuado a la historia. El referente, me parece a mí, puede ser una de las mejores series de todos los tiempos, Succession (2018-2023), con la que comparte la disección despiadada de las dinámicas de una familia; la vergüenza ajena que dan sus personajes; la comedia que nos hace reír pero que también humaniza lo que vemos en la pantalla. 

Casa en llamas es una cinta muy entretenida que además aborda temas importantes y humanos de forma inteligente. Una de las mejores películas españolas del año.