9.0
Score

Final Verdict

Les recomiendo escuchar este Canciones: en este mundo que se vuelve a poner en marcha, es el bálsamo necesario, el disco refugio con sus euforias y sus momentos bajos.

Tres discos en tres décadas: el primero que aparece firmado por Carlos Gasca. Partiendo de que los dos primeros, que salieron bajo el nombre de Gasca, no los he escuchado, partimos ya de una desventaja. O quizás es una posibilidad de valorar la obra en su unicidad, sin prejuicios o condicionantes.

Todas son canciones propias excepto La Deidad, la última , con letra del poeta Amado Nervo y que, sin los créditos, hubiese podido pasar perfectamente por letra propia en cuanto a temática. ¿Y cuál es esa temática? Eso quizás habrá que decirlo más adelante. 

De momento, hablemos de lo principal que es como el propio título del LP indica, las canciones. Diez. El número perfecto. Empezar un disco con «Cuando vengas» es empezarlo en todo lo alto: una canción que empieza con guitarra a lo Cumpleaños de Ronaldo de La Costa Brava pero que enseguida rompe y  crece y crece. Y cuando llega a lo que parece el clímax, renace: resulta la canción más inmediata del disco con ese relato de viaje, ese bajo-que-no-es-bajo a lo Family/New Order, la propia estructura del tema. 

«La noche de San Juan» es como si Gainsbourg o Hazlewood se hubiesen criado en el Baix Llobregat o un Paolo Conte catalán: el principio del verano, las verbenas, el romanticismo camuflado de nihilismo. Y sobre todo ese juego de voces entre Andrea «Lagos de Hinault» Gasca y ese recitado de voz grave: otro pellizco al corazón. Dos de dos. 100% de efectividad.

«El faro». Aunque se podría haber llamado «La atalaya»: otro viaje, otra vez el paso de las estaciones, la espera o deseo de compartir. A nivel lírico es una absoluta maravilla en cuanto a descripción e imágenes.

«Llovía»: ritmo trotón, como de lluvia que cala poco a poco, y una letra que habla de noches de insomnio y de mar, luna , cielo y amores: se van viendo ya ciertas líneas maestras sobre las cuales se van colocando los mimbres.

Esto mismo se ve en la quinta «Esto sí» . Y como no hay quinta mala (ni cuarta, ni tercera) esta canción en la cual parece Fernando Alfaro arrumbado resulta ser la más positiva: el arreglo de trombón, los teclados haciendo de cuerdas ayudan a que el cierre de la Cara A acabe en un punto alto.

Es el momento, aprovechando que hay que darle la vuelta al vinilo, de hablar quizás del arte en ocre del disco: el mar omnipresente tanto en portada (las palmeras de Llovía), la foto del encarte (El Faro) como en la contra con esa vista desde el interior de una cueva.

Es » El Universo» la que comienza la cara B o Cara Grieta: un vals que retoma la parte hablada de «La Noche de San Juan» y la desarrolla hablando de lo poco que somos comparados con la inmensidad que da título al  propio tema. Y con «Mi Chica Favorita» vuelve el bajo gordo y sobre todo la euforia del amor (y de sus dudas): otra cima de la inmediatez, de las que enganchan a la primera escucha. Y es con «No perder un segundo» donde quizás se destila la temática central de «Canciones«: escúchenla con detenimiento y déjense llevar por ella. 

En cuanto a «Peor de lo que ves», penúltima del disco y de la cara, es de nuevo otro viaje, esta vez ambientado en Barcelona y supone un cierto relajo tras la intensidad de la anterior. Y es un preludio a la última, la antes mencionada «La Deidad» donde  aparece de nuevo el Universo: un universo descrito en palabras de un ser o narrador omnisciente, siendo de los temas donde la música resulta menos presente pero al mismo tiempo más necesaria para acompañar a esa voz, que en el fondo es lo más importante. Y es la voz omnipresente de Carlos, el autor de este bonito cancionero, que desde la calma, y ayudado por Javi Carrasco y David Ródriguez en la producción, ha hecho uno de los discos más especiales de este año 2021, siendo  en mi caso el equivalente a «Siempre te he amado,nunca he dejado de quererte, toda mi vida es para ti» de CVEEC

Por mi parte, solo les recomiendo escuchar este Canciones: en este mundo que se vuelve a poner en marcha, es el bálsamo necesario, el disco refugio con sus euforias y sus momentos bajos.

Ah… perdón… quedaba hablar de la temática del disco, que se había quedado como hilo suelto al principio de este texto: la temática, que siendo el álbum tan descriptivo y tan hermético al mismo tiempo, hace que para cada cual puede significar algo totalmente diferente. Lo dicho: hagan el favor de escucharlo y  formulen su propia teoría. Se lo agradecerán.