8.2
Score

Final Verdict

Caliza consigue crear un tercer trabajo que no solo impacta por su temática distópica y apocalíptica, también por la valentía con la que lleva su pop electrónico a mundos muy diferentes y nada fáciles. Pero, aun así, logra dar con una colección de canciones excelente que va directa a lo mejor de 2021.

La vida de Elisa Pérez, más conocida como Caliza, cambió repentinamente en 2019 con el fallecimiento de su hermano. Un acontecimiento trágico que la llevó a una obsesión con el cambio climático que, ahora, se ve reflejada en las canciones que forman su tercer trabajo. ‘El descenso’ está lleno de referencias apocalípticas y nos mete de lleno de una distopía que, por desgracia, no lo es tanto. Porque aquí no se habla tan solo del futuro horrible que les espera a nuestros descendientes, también del presente que estamos viviendo, y de la mierda de mundo que hemos creado. 

Para dejarnos todas estas reflexiones sobre el cambio climático, Caliza emplea una pátina sonora sintética de lo más ecléctica. Tanto, como las influencias que nombra, donde entran nombres como Franco BattiatoKelly Lee OwensLaurie Anderson, o The Blue Nile. Así que, aunque lo metamos en el carro del synth-pop, por meterlo en algún lado, va mucho más allá. Porque, aparte de la temática, poco tienen que ver musicalmente “Nuestros restos” y “Otra torre más”, las dos canciones que abren el álbum. La primera se va hacia un mundo más sedoso y reposado, y en la segunda se deja llevar por un sonido que se acerca a la frialdad del techno europeo. Y así a lo largo de todo el álbum, que, a pesar de esto, es de lo más coherente. 

El descenso’ no es solo un disco rico en argumentos líricos, también lo es musicalmente. Dentro de la electrónica, Caliza no se cierra a nada. Incluso se atreve por primera vez a meter una batería acústica en tres temas. Uno de ellos “La transacción”, un tema muy pop que sale un poco de la línea del disco. Sobre todo, porque saca a relucir su faceta menos esquiva y consigue dar con todo un hit de lo más directo. Pero también aparece en “Viaje psicodélico”, la que probablemente es la canción más emocionante del disco. Estamos ante un tema que, evidentemente, está dedicado a su hermano. Pero, más allá de su tono triste, Caliza consigue darle un toque de esperanza y calidez, con los que da con una de las canciones más bonitas del año. 

Quizá, lo que más impacta de este trabajo, es la manera en la que Caliza juega con los ritmos. Hay canciones como “Se tambalea” y “Abandona” en las que parece que resiste a que el ritmo termine de fluir. Pero esto no es malo, todo lo contrario, es algo que le viene como anillo al dedo al caos del que habla en la primera, o a la desesperanza de la segunda. Y cuando deja que fluyan, se saca de la manga todo un rompepistas como “Fiesta del colapso”, en la que se enfrenta al fin del mundo dándolo todo en la pista de baile. Eso sí, para cerrar, pisa el freno y nos deja “Adaptación”, un tema donde recupera el lado más cálido de su electrónica.