“Bruce Springsteen. Oscuridad en la Carretera del Trueno”, Marcos Gendre (Quarentena ediciones, 2013)

Tercera obra de Marcos Gendre de la que damos cuenta en Indienauta en un corto espacio de tiempo, cuarta si contamos el apasionante 200 Libros de Bolsillo. Tras los Beatles y los Dead Kennedys, él joven musicólogo coruñés se “enfrenta” ahora nada más y nada menos que al Boss, en un ambicioso libro que, como su subtítulo indica, Viaje hasta el corazón de “Born to Run”, “Darkness on the Edge of Town” y “The River”, no va a centrarse en una sola obra, sino en toda una trilogía.

La primera pregunta que surge es obligada: ¿trilogía? ¿qué trilogía? Ese es precisamente el logro de Gendre con este trabajo. Establecer y demostrar que los tres álbumes pormenorizados aquí son tres caras de una misma obra. Quizá el mejor resumen de ese vínculo quede resumido en la contraportada, en donde a mi juicio se ofrece el que sería el subtítulo perfecto para este libro. Bruce Springsteen intentó escribir la gran novela americana del rock & roll en tres capítulos, que van de 1975 a 1980. Pero en vez de hacerlo en un monumental volumen repleto de páginas, lo hizo con tres discos que hoy en día son referencia obligada del rock más clásico.

Hay que aplaudir la decisión y la abnegada labor de investigación de Gendre. Los caminos que rastrea son múltiples y consigue que Oscuridad en la Carretera del Trueno sea más un ensayo y no un simple libro musical. Por un lado analiza el papel de Jon Landau y su ascendencia sobre el músico de Nueva Jersey en la toma de decisiones, junto al peso de varios miembros de la E Street Band o la figura de su padre -gran, revelador capítulo-. Por otro, disecciona con concisión los fundamentales cambios que se produjeron en su entorno “musical” así como la dicotomía de éxito masivo/soledad. Y sobre todo, traza una fascinante línea argumental que alinea a Woody Guthrie, Bob Dylan y a Springsteen en el retrato musical de una América obrera a través de sueños frustrados ante una realidad cruel, cuál infinita carretera donde conviven las miserias y las alegrías, las esperanzas y las desilusiones.

No todos los capítulos funcionan. Por ejemplo, el dedicado a las portadas no pasa de anecdótico, o los que hacen referencia al del catolicismo del Boss o el titulado Las Giras del Trueno no logran aportar demasiado al discurso hilvanado por Gendre. También se echa de menos un mayor detalle, dado el peso que el propio autor le otorga al hablar de la creación de su “discurso musical”, especialmente a partir de Darkness on the Edge of Town, al conflicto -judicial- contra el que fuera su manager Mike Appel.

Aunque son minucias comparadas con los punto de interés que la obra ofrece. Las referencias al cine, de Martin Scorsese a John Ford, a la literatura, con Upton Sinclair -ya sé que próxima novela toca agenciarse estas Navidades- y John Steinbeck como máximos exponentes y, sobre todo, la brillante exploración de las letras de sus canciones, dota a este libro de una sólida coherencia interna, así como de una riqueza sorprendente dada su brevedad, haciendo que sea una obra recomendable, incluso para quienes no nos contamos entre los fans del Boss. Marcos Gendre lo ha vuelto a hacer.