7.9
Score

Final Verdict

Los suecos Boy With Apple debutan con un estupendo álbum en el que el dream-pop y el shoegaze se dejan llevar por una electrónica y unos ritmos alucinantes que, en algunos casos, incluso se van a la pista de baile.

Boy With Apple es una de esas bandas que se toman con calma su carrera. Su EP de debut data de 2020, y no ha sido hasta este 2024 que se han animado a editar su primer álbum. Eso sí, entre medias, han publicado unos cuantos singles. Aunque también es cierto que los han metido todos en este disco. Así que se podría decir que, esta banda sueca que toma su nombre de un cuadro que aparece en ‘El Gran Hotel Budapest’, no tiene mucha prisa en afianzar su carrera.

Lo mejor de la propuesta de Boy With Apple es lo bien que fusionan el dream-pop y el shoegaze con la electrónica. Sus canciones rebosan frescura gracias a esas cajas de ritmos que prácticamente protagonizan todo este ‘Attachment’. Porque no estamos hablando de una simple pátina electrónica que aparece entre guitarras cargadas de distorsión o brillantes escalas ensoñadoras. No, aquí se dejan llevar por unos ritmos que no desentonarían en una pista de baile de los ochenta. Ahí tenemos un tema como “Brighter Than the Sun”, donde su sección rítmica prácticamente se va al hip-hop. Y esto lo mezclan con un dream-pop de lo más vibrante. O esa maravillosa “Green Eyes” tan bella y cercana al synth-pop. Además de la efusividad rave que aparece en algunas partes de “My Girl” o el claro acercamiento a New Order que se deja ver en “CBG Hills”.

Toda esta fusión de sonidos no funcionaría si no hubiera detrás buenas canciones. Y hay que decir que ahí Boy With Apple no fallan. La banda sueca es una experta en crear melodías y texturas sonoras que te envuelven con bastante facilidad. Ahí tenemos la ensoñadora “Valentine” y su fusión de voces etéreas con un ritmo de lo más acelerado. O lo bien que se adaptan sus guitarras melódicas a una caja de ritmos potente como la que aparece en “Lily”. Y si nos vamos a “Strawberry Boy”, nos encontramos con una pequeña joya de pop que, por un lado, es un tanto oscura, pero lo compensan con otro lado protagonizado por unas guitarras luminosas y melódicas. Una luminosidad que se acentúa en “Good For You”. Además, la envuelven con otros de esos ritmos contagiosos.

Boy With Apple también tienen un pequeño lado oscuro que les hace dar con un sonido que, a veces, se acerca un poco a lo que puede hacer una banda como Chromatics. Es el caso de “Rosemary’s Baby”, que empieza de una forma un tanto oscura y como si estuviera pensada para un capítulo de la ultima temporada de Twin Peaks. Lo bueno, es que su estribillo delata su amor por el pop. Y luego tenemos un tema como “Iceage”, donde sacan sus garras y nos dejan el momento más shoegaze del disco. El cual también manejan estupendamente.