No hace falta repasar las múltiples facetas por las que ha pasado David Bowie en estos casi 50 años de carrera. El británico siempre ha sabido cómo sorprender a su público, y, ahora, cuando está a un paso de cumplir los setenta, lo vuelve hacer. Ayer nos íbamos a la cama ‘Blackstar’, el inquietante adelanto de su nuevo trabajo, en el que nos encontramos con el Bowie más experimental.

Esta vez la sorpresa ha sido menor, más que nada porque en las últimas semanas nos ha ido dando pistas de por dónde iban a ir los tiros, pero pocos se esperaban semejante extrañeza. ‘Blackstar’ es un corte de diez minutos, en el que Bowie fusiona los ritmos jazz con los electrónicos. Una canción dividida en dos, en la que apenas hay concesiones a la comercialidad. Solo esa parte más angelical que entra a partir del minuto cuarto , en la que Bowie suaviza su voz, que suena más áspera que nunca en el resto de la canción. Un corte escurridizo, pero realmente atrayente.

Parte de la culpa de esa seducción instantánea la tiene el fantástico vídeo-clip que la acompaña. Y es que, ‘Blackstar’ tiene mucho de banda sonora, de canción digna de cualquier película de Lynch. Por eso mismo necesita un soporte visual a su altura. El director, Johan Renck, ha sabido captar perfectamente la atmosfera inquietante de la canción, y nos deja una oscura película, en la que podemos ver a un Bowie predicador rodeado de extraños personajes. Además de alguna referencia al pasado del artista, como ese astronauta que aparece al principio del vídeo. Os dejamos con él.

“★” se pone a la venta el próximo 8 de enero vía Sony Music.