Iñarritu ha sido siempre un excelente vendedor de humo y en esta ocasión con Birdman, su última y también por otra parte su mejor película hasta la fecha, no iba a ser menos.

Si hay algo que me molesta de este film es que no hay concordancia entre forma y fondo. De hecho esta totalmente desproporcionado.

El arranque de la película es magistral, con una puesta en escena brillante, original, trepidante incluso q te lleva a un estado casi de extenuación. La primera hora podría indicar q estamos ante una película realmente enorme (y en muchos aspectos lo es).

Durante los primeros minutos la película es puro deleite con un recuperado Michael Keaton que esta realmente impresionante y ese plano secuencia falseado que te atrapa; y aunque no sabemos muy bien de que va la película, su aspecto formal es tan espectacular que uno pude llegar a creer que esta viendo algo realmente importante.

Pero poco a poco la tensión va perdiendo fuelle, la película comienza a hacerse repetitiva y nos vamos dando cuenta que semejante puesta en escena que sería digna de una película realmente trascendental, no va a servir para nada, porque una vez más, una película de Iñarritu resulta hueca, vacía y bastante carente de contenido, o por lo menos no con el que aparenta tener en un principio.

Y no entiendo que con semejante planificación, con esa maravillosa fotografía, esa increíble banda sonora, con ese reparto de ensueño en el que todos y cada uno de los actores están brillantes, una vez más, al terminar, tenga la sensación de que no va de nada, que no es más que un pretexto, todo un impresionante envoltorio para dar un papel como se merece a uno de los mejores y también más denostados actores de su generación, que es el maravilloso Michael Keaton ( lo cual también se agradece porque ya era hora).

Quizás sea yo y mis expectativas eran bastante más altas, pero Birdman se me queda muy corta por un lado y muy larga por otro, lo que no quita para que os diga que es una película que hay que ver y que durante muchos minutos es un auténtico gozadón.

Personalmente me sigo quedando con «¡qué ruina de función!» de Peter Bodagnovich, que sin duda , ha sido inspiradora para Iñarritu, pero es una película menos pretenciosa, más divertida y mucho más honesta.