8.3
Score

Final Verdict

Big Thief entregan un extenso disco doble al que prácticamente no se le puede poner un pero. Además, en él, amplía su paleta sonora y nos dejan alguna sorpresa que otra.

Resulta un tanto curioso lo rápido que cambia la industria musical en la actualidad. Hace unos pocos años, justo antes de que la pandemia apareciera en nuestras vidas, el álbum, como tal, estaba de vacas flacas. Todos los analistas aseguraban que se volvía al single y que ya nadie escuchaba un disco entero. Pero ahora las cosas han cambiado, la venta de vinilos no para de subir, y los artistas facturan discos cada vez más largos. Y ahí están Big Thief para corroborarlo. Su nuevo trabajo contiene veinte canciones y se va a los 80 minutos. Algo que, en un principio, puede asustar un poco, pero lo cierto es que es más o menos lo mismo que hicieron en 2019, cuando editaron dos estupendos discos con apenas ocho meses de diferencia. 

Dragon New Warm Mountain I Believe in You’ está grabado en cuatro estudios diferentes y con cuatro ingenieros de sonido diferentes. Aunque eso sí, con un nexo en común: la producción de James Krivchenia, el batería de la banda. Esto hace que estemos ante varias facetas diferentes de Big Thief, pero ante un disco que no pierde la coherencia en ningún momento. Porque, al final, aunque se vayan al folk, al rock, o al country, siguen sonando a ellos mismos. Algo que no pueden decir muchas bandas de la actualidad.

La banda de Brooklyn no ha querido perder esta oportunidad para buscar algún ingrediente nuevo que añadir a su música. Así, nos encontramos con alguna que otra sorpresa. Como la que aparece en “Spud Infinity”, donde Noah, el hermano de Adrianne Lenker, toca eso que los americanos llaman jaw harp. Algo que hace que nos encontremos ante uno de los temas más juguetones de la carrera de Big Thief. Pero también sorprenden con su mirada hacia el country más clásico. Y es que, “Red Moon” y “Blue Lightning” son perfectas para bailar en cualquier bar de carretera de Estados Unidos. Aunque es en temas como “Flower of Blood” y “Blurred View” donde más se salen de su sonido habitual. Principalmente, porque se van a una electrónica un tanto oscura. Eso sí, en la primera la fusionan con unas estupendas guitarras áridas. 

Lo cierto es que hay momentos en los que estamos ante unos Big Thief de lo más directos. De hecho, podríamos decir que las estupendas “Time Escaping” y “Little Things” son pop. Aunque eso sí, es un pop un tanto inclasificable. Y ojo, porque la segunda es toda una orgia de guitarras limpias y palmas realmente irresistible. Al igual que siguen siendo irresistibles esas canciones de folk en las que la voz de Lenker casi es un susurro, y en las que no hay sobresaltos. Es el caso de esa preciosidad llamada “Change”; de esa joya retro que es “Certainty”, o de la delicada “No Reason”. Lo que sí les cuesta es sacar las garras y ensuciar sus guitarras. Es más, solo lo hacen en la ya mencionada “Flower of Blood” y en “Love Love Love”. Aunque la verdad es que tampoco les hace falta.