B.B. King. Rey del blues, Daniel de Visé (Libros del Kultrum, 2023)

Libros del Kultrum regresa a la sección con el último de sus felices «mamotretos», este catedralicio B.B. King. Rey del blues, del escritor y periodista Daniel de Visé. La biografía de los noventa años (1925-2015) de uno de los más grandes bluesman —y me temo, el último grande que quedó en pie—, leyenda absoluta de la guitarra. Responsable de una trayectoria, musical y vital, llena de formidables gestas, de Misisipi a Moscú, pero también notables claroscuros. A través de la cual puede explicarse parte de la historia de la música. Y de los Estados Unidos.
Daniel de Visé es reportero del USA Today. Formado en las universidades de Wesleyan y Northwestern, desarrolló una dilatada carrera en el Miami Herald y el Washington Post, obteniendo más de una veintena de premios y distinciones de periodismo investigativo a nivel nacional, regional y local, incluido un Pulitzer como miembro del equipo que, en 2001, cubrió el «caso Elián González». Además, logró que, con sus reportajes, dos condenados injustamente a cadena perpetua por asesinato fueran liberados en Florida. De Visé ha escrito cuatro libros, Forgot to Remember (2014); Andy & Don (2015), sobre su insigne cuñado, el actor y cómico Don Knotts; The Comeback (2018), acerca del ciclista Greg LeMond; y este celebrado B.B. King. Rey del blues (2021), finalista del premio PEN América de biografía.
Resultado de una exhaustiva investigación y entrevistas a casi todos los supervivientes del entorno de Riley «Blues Boy» King, Rey del blues es un viaje apabullante. Uno que, al menos, va en dos direcciones. La primera se dirige al corazón, evolución y legado del blues de la mano de uno de sus mayores colosos. La otra traza un minucioso y vasto recorrido circular a una longeva y compleja existencia. En la que el héroe es tan prodigiosamente talentoso como inseguro. Donde el contexto —tiempo y lugar— es bendición y maldición a la vez. Juntas son como sus dedos y su querida Lucille. Inseparables… y creadoras de magia.
Ese «hechizo» alcanza muy pronto al lector. Porque el primer tramo de Rey del blues, la «Ascensión» del subtítulo, cubriendo infancia, adolescencia y primeros pasos de B.B. King —todavía Riley— es soberbio. De Visé enseña todas sus virtudes. Pericia inquisidora respecto a la información disponible, cuestionando los discursos existentes, sobre todo los del propio artista. Magnífica contextualización, hilvanando una suerte de sucinto ensayo, hermanado a los de Ted Gioia y Alan Lomax, acerca de ese Misisipi convertido en territorio místico-musical. Y, asimismo, una sorprendente habilidad narrativa, gestando un buen puñado de páginas que son pura literatura embebida de misterio y crudeza sureña.
El resultado es un fascinante relato sobre la emancipación de un joven negro desde Indianola, ninguna parte, gracias al blues. Liberación de la plantación, la pobreza, la segregación y el bastardismo —los reveses familiares son legión— en la América de Jim Crow. De Visé amalgama con solidez el «fuego interno» de Riley con la «geografía» y naturaleza, más dinámica de lo esperado, del género en los 30 y 40. Música de iglesia. Primeras y vacilantes bandas. Blind Lemon Jefferson. T-Bone Walker. Memphis —esa primera huida a la «Tierra prometida» recuerda tanto a la de Elvis— y su primo Bukka White. El limitado circuito chitlin’ y su amargo significado. La radio. La forja de una leyenda dueña de un don innato, pero también obsesiones —el sexo y su paradójica esterilidad—, extrema resiliencia e inusual humildad.

Luego tenemos el extenso tramo del «Reinado» de B.B. King. Digamos que es más convencional, con mucho espacio para hablar de sus bandas de acompañamiento y desgranar su nutrida discografía —algo más indicado para doctos connoisseurs—. Sin embargo, de Visé vuelve a sobresalir en los pasajes dedicados a «situar» al lector. Ya no solo en las diferentes épocas y diversos «estados» del blues vividos —protagonizados— por B.B. King. También en el panorama sociopolítico de Estados Unidos, con especial miramiento a todo lo relacionado con el flagelo del racismo —no escasean los encuentros indeseados con la autoridad—.
Además, las peripecias de B.B. King son incontables. Más carretera que nadie que servidor recuerde a un brutal, estajanovista ritmo —quince mil conciertos en noventa países durante seis décadas—. El monarca más currante que jamás haya existido. Genuina modestia y sencillez pese a su maestría y legado. Incendios fundacionales. Grabaciones y actuaciones míticas, de la cárcel del condado de Cook en Chicago al Rumble in the jungle en Kinshasa o ejercer de embajador del blues en la URSS y China en plena Guerra Fría. Resurrecciones musicales inesperadas cortesía de Bono o Eric Clapton. También una triste despedida de los escenarios, absurdamente alargada, cuando la diabetes lo estaba matando…
Y es que, como afortunadamente el libro no es una hagiografía, Rey del blues alberga espacio para abordar igualmente los aspectos menos memorables de la existencia de B.B. King. Sus problemas fiscales. La peculiar relación con su padre, Albert King. La adicción al juego y al mencionado sexo. La guerra judicial familiar que iba forjándose por su cuestionada herencia, estallando tras su deceso. Y la obsesión por mostrar una imagen de «hombría sureña» en contradicción con la realidad, epitomizada por esos quince hijos de otras tantas mujeres… cuando parece bastante seguro que su cuerpo no pudo contribuir a concebirlos.
Rey del blues es una obra extensa y pormenorizada, algo que para los no versados o fans ocasionales puede equivaler a lectura exigente. No obstante, el volumen siempre aguanta el envite. La prosa de de Visé es entretenida y vigorosa —traduce con solvencia Iñigo García Ureta—, cuando no brillante. Y la mirada es tan completa y loable, de lo íntimo y coyuntural al trasfondo histórico y sociológico en el que B.B. King desarrolló su carrera, que el lector no tiene ocasión para desconectarse o aburrirse de la biografía, transformada en una suerte de «odisea americana». La emoción no se ha ido. Dejemos que hable Lucille…