No te pierdas...
Al utilizar nuestro sitio web, aceptas el uso de nuestras cookies.
Cine/TV

Preparándonos para Star Wars: El Despertar de la Fuerza (J.J. Abrams, 2015) 

Desde 1983 hemos estado esperando. 32 años imaginando qué habrá sido de Luke Skywalker. Pues bien, hoy es ese día. El despertar de la Fuerza se estrena en todo el mundo. ¿Qué esperáis de ella? Las críticas ya están en Internet y publicadas en los periódicos. Pero cuidado, porque hasta ahora el secretismo de su director, J.J. Abrams, ha sido máximo. Ya sabemos que al productor de Perdidos le gustan los misterios. Por eso, cualquier comentario de alguien que haya visto la película tiene la categoría de spoiler. Gran parte de las valoraciones que se pueden leer en las redes evitan entrar en detalles. La mayoría son positivas. Muy positivas. Pero no todas. Críticos como Jordi Costa y Carlos Boyero la ponen más bien mal.

Cine/TV

Beasts of No Nation (Cary Joji Fukunaga 2015) 

Beasts of No Nation es probablemente la mejor película de 2015. Su mensaje es demoledor. Nos dice que el Apocalipsis ya ha ocurrido, solo que todavía no ha llegado a nuestro país. Que consumimos ficciones en la comodidad de nuestros hogares sobre el fin del mundo -como The Walking Dead– mientras en países “lejanos” se vive ya en condiciones postapocalípticas. Y deberíamos prestar atención.

Cine/TV

The Leftovers, temporada 2 

Hay al menos dos buenas razones por las que deberías dejar de odiar a Damon Lindelof. Primero, porque está feo odiar. En general. A cualquiera. Segundo, porque el final de Perdidos no es motivo suficiente para perderse The Leftovers. La segunda temporada de esta serie -creada a partir de la novela de Tom Perrotta– acaba de concluir y si todavía no la has visto, aquí hago mi mejor esfuerzo para convencerte.

Cine/TV

Mistress America, (Noah Baumbach, 2015) 

Mistress America tiene el peso de un cuento corto. Un relato ligero y aparentemente intrascendente como el que la protagonista de la película acaba publicando con el mismo título. Una ficción en la que hay personajes tomados directamente de la vida, pero en la que también hay lugar para la fantasía. Todo fluye de forma algo inocente, sin dramas, libremente como el juego de soltar ideas que practican en algún momento los dos personajes principales. Ya conocemos a Noah Baumbach. Mistress America tiene mucho de la Nouvelle Vague. Aunque las comparaciones con Woody Allen suelen aparecer cuando se habla de su obra y él mismo cita a John Hughes como influencia.

Cine/TV

El viaje de Arlo (Peter Sohn 2015) 

Los dinosaurios y la animación están unidos desde el principio de la historia del cine. Uno de los primeros cortometrajes animados, del pionero Winsor McCay, nos mostraba a Gertie, el dinosaurio nada menos que en 1914. Una década más tarde, en imagen real, se estrenaba El mundo perdido (Harry O. Hoyt, 1925) en la que aparecían todo tipo de saurios terribles animados por otro genio, Willis O´Brien. Era quizás cuestión de tiempo que Pixar se ocupase de estos animales extintos, siendo como son el principal referente -occidental- en el campo.

Cine/TV

Straight Outta Compton, (F. Gary Gray, 2015) 

No penséis que Straight Outta Compton es simplemente un biopic sobre la carrera hacia el éxito de tres de los artistas más conocidos del hip hop. Aunque algo de eso hay en la historia de la complicada vida de Dr. Dre, Ice Cube y Eazy-E; músicos salidos de ese famoso barrio de Los Ángeles dominado por las pandillas. Hay varios apuntes sobre el lado “oscuro” de los protagonistas -violencia, consumo de drogas, posesión de armas, codicia- pero estos no deben sorprendernos. Lo que eleva el film por encima de otras películas biográficas es la rabia que consigue transmitir por la injusta marginación de los afroamericanos en Estados Unidos.

Cine/TV

Yo, el y Raquel (Alfonso Gomez-Rejon, 2015) 

Hay una web sobre cine que suelo leer que se llama Birth Movies Death. Nacer. Películas. Morir. Esas tres palabras podrían resumir el sentido de mi vida. Yo, él y Raquel, el título de esta cinta que no te debes perder, utiliza una sílaba más para expresar el mismo concepto. El original, Me, Earl and the Dying Girl incluye alguna palabra más, pero se acerca incluso más a la idea. Vivir a través del cine. Morir con él. Eso es lo que hace Gregg (Thomas Mann), el personaje al que se refiere el “yo” del título. Se trata de un chaval al que no me puedo sentir más cercano. Tímido y feo, nunca ha conseguido encajar. Por eso se ha esmerado toda su vida en no molestar. En estar bien con todos sin acercarse demasiado a nadie. Su único amigo, con el que no tiene nada en común, es más bien un compañero de “trabajo”. Gregg y Earl (RJ Cyler) se dedican a hacer películas-homenaje.