17 Oct 2026 15.052 artículos desde 2008

Jorge Bertran

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Ediciones en formato físico: Supersonic Man

Supersonic Man (1979) es la película psicotrónica española por excelencia. El director Juan Piquer Simón, entrañable cultivador del cine de género en nuestro país, fabrica aquí un producto oportunista que bebe, claro, de Superman (1978), pero también de Star Wars (1977). Pura explotación. Su anterior película, el homenaje a Julio Verne que supone Viaje al centro de la tierra (1977), a pesar de su bajo presupuesto, tenía momentos dignos -y un 'homenaje' a King Kong-. Aquí nos encontramos con producto que parece rodado apresuradamente -hay varios errores de rácord y tomas torpes que tendrían que haber sido repetidas- y un argumento sin pies ni cabeza. No sabemos cuáles son las intenciones del villano, ni las del héroe y, además, hay una secuencia en la que el superhéroe -Antonio Cantafora y el culturista Richard Yesteran- sale volando a rescatar a la chica (Diana Polakov) ¡Antes de que se encuentre en peligro! Otro momento absurdo es una violenta pelea de bar que se desencadena... un poco porque sí.

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Digger

Qué maravilloso desastre es Digger (2026). En un momento en el que cada película es una obra maestra o un disparate, la cinta de Alejandro González Iñárritu es la dos cosas a la vez. El director mexicano ha creado un aparatoso vehículo para el lucimiento de Tom Cruise, que aquí se oculta bajo un pesado maquillaje que le hace parecer de la edad que realmente tiene a sus 64 años. La película se presenta como una sátira política al estilo de ¿Teléfono rojo? Volamos hacia Moscú (1964) en clave ecológica, que se ríe de esos ancianos multimillonarios con acento sureño que concentran todo el poder económico, político y militar en Estados Unidos, y que se están cargando el planeta mientras miran sus acciones en la bolsa, hacen oídos sordos a sus asesores, ondean la bandera de las barras y las estrellas, y rezan sobre una biblia.

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Este mes en la filmoteca: La chica de la fábrica de cerillas

La chica de la fábrica de cerillas (1990) de Aki Kaurismäki se abre con una secuencia documental que nos muestra el proceso de fabricación y empaquetado de las cerillas. Un proceso automatizado, mecánico y sin pausa en el que solo interviene la mano humana al final de la cadena, para revisar las etiquetas de los envoltorios. Es entonces cuando se no presenta a la protagonista del relato, Iris (Kati Outinen), cuya vida expone Kaurismäki en la pantalla con la misma frialdad con la que antes nos ha mostrado la cadena de fabricación de las cerillas. Vemos a Iris completar su jornada laboral, leer un poco en el autobús, y preparar la cena para sus padres, con los que vive. Pequeños detalles revelan la naturaleza de las relaciones familiares: la madre (Elina Salo) roba un trozo de carne del plato de sopa de su hija. Luego, la imagen de Iris en un baile, en el que nadie la saca a la pista, nos muestra su principal carencia vital.

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Festival de Sitges: Punku

El hombre del sombrero Tras su paso por el Festival de Berlín, llega a Sitges la película peruana Punku (2026), dirigida por J.D. Fernández Molero. La cinta es…

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Este mes en la filmoteca: Extraños en el paraíso

Extraños en el paraíso (1984) es la segunda película del cineasta nacido en Akron, Ohio, Jim Jarmusch. Menos abstracta que su ópera prima, Permanent Vacation (1980), pero manteniendo el tono existencialista, contemplativo, basado en los tiempos muertos, que caracteriza ese estilo al que se le ha puesto la etiqueta de slow cinema. En la película los personajes simplemente esperan, hablan entre ellos y apenas realizan acciones. Son tres: Willie (John Lurie), Eva (Eszter Balint) y Eddie (Richard Edson), de los que apenas sabemos nada. Jarmusch nos cuenta que Eva acaba de llegar de Hungría y que se ve obligada a vivir por unos días con su primo Willie. Este y su amigo Eddie son dos buscavidas, sin trabajo, sin dinero, sin oficio ni beneficio, que se dedican a apostar -a los caballos, a las cartas, en el canódromo- y según les sonría la suerte se mueven en consecuencia. Están en unas vacaciones permanentes.

Cine/TV

Ediciones en formato físico: El gabinete del doctor Caligari

El gabinete del doctor Caligari (1920) es esa película que todos tenemos en mente cuando se habla del expresionismo alemán, movimiento vanguardista que debe su nombre, precisamente, a esta cinta pero que, en realidad, no cuenta con demasiados films que se puedan considerar propiamente expresionistas. Si atendemos a los críticos, deberíamos hablar, en todo caso, de caligarismo. Lo cierto es que cada plano de la película es un cuadro en el que la realidad aparece deformada de forma inquietante. La cinta dirigida por Robert Wiene está considerada como la primera película de terror verdaderamente influyente, y puede ser muy divertido seguir su rastro en el cine posterior: mencionemos sin ir muy lejos El doctor Frankenstein (1931) de James Whale, que cuenta con una estética similar en la torre del científico loco y con escenas -el rapto de las protagonistas en su alcoba- casi calcadas.

Cine/TV

La bola negra

Al ver las imágenes de La bola negra (2026) no pude evitar pensar en la divertida Paquita Salas (2016-2019) y en cómo Javier Calvo y Javier Ambrossi, los Javis, han crecido como cineastas casi como si no lo pretendieran, hasta convertirse en autores reconocidos internacionalmente. En España, lamentablemente, son un poco víctimas de su gran éxito. Premios importantes en Cannes y en el Festival de Toronto, el reconocimiento en San Sebastián, y una más que segura nominación al Óscar les han valido críticas negativas desproporcionadas. Se pretende que La bola negra sea la consagración cuando debería ser el descubrimiento de estos talentosos creadores. Así los ven fuera de España. Y hay que recordar que este es, apenas, su segundo largometraje tras la modesta La llamada (2017), si bien han podido ensayar su músculo narrativo y han explorado temáticas en dos series tan brillantes e importantes como Veneno (2020) y La mesías (2023).

Cine/TV

Lionel

Dijo Jean-Luc Godard, es uno de sus aforismos más conocidos, que si la fotografía es verdad, el cine es verdad 24 veces por segundo. En la época del cine digital, en la que los efectos especiales construidos en un ordenador son capaces de engañar al ojo y la inteligencia artificial amenaza con cambiarlo todo, el hecho esencial del cine sigue siendo una cámara captando la realidad. Ese es el gancho irresistible de Lionel (2026), estupenda ópera prima de Carlos Saiz, que consigue difuminar la frontera entre la ficción y el documental.

Cine/TV

Resident Evil

Uno de mis subgéneros preferidos del cine es la comedia de terror y en la lista de las mejores tengo que añadir ahora la estupenda Resident Evil (2026), toda una sorpresa por la original perspectiva adoptada por su director, Zach Cregger. Teniendo en cuenta el planteamiento de partida, llevar a la pantalla uno de los videojuegos más populares, producido por Capcom, adaptado ya en varias películas de acción real y animación, no se podía esperar la maravilla que ha hecho Cregger. Su decisión parece más un spin off de la franquicia que un intento de crear una nueva saga, eludiendo encarar la trama principal en la que la oscura Corporación Umbrella realiza peligrosos experimentos que, al salirse se madre, provocan una epidemia zombie en la ya famosa Raccoon City.

Cine/TV

Sus hijos

No tiene nada de convencional la primera película en inglés del director argentino Pablo Trapero, Sus hijos (2026), cuyo principal atractivo es contar con un reparto de lujo. Encabeza el elenco el siempre excelente Bill Nighy, que aquí se entrega completamente, de una manera muy física, a un personaje conflictivo, siempre al borde del colapso, Andrew Dyer, un escritor famoso y exitoso en el ocaso de su carrera -y de su vida-, que se ha aislado del mundo y que vive atormentado por la culpa de sus errores del pasado.