Dos horas de pura emoción con ANOHNI and the Johnsons

Había muchas ganas de ver hacia dónde iban a tirar ANOHNI and the Johnsons en su primera gira en ocho años. Lo lógico hubiera sido que se fueran hacia el soul vibrante que aparece en ‘My Back Was a Bridge For You To Cross’, su estupendo último trabajo. Pero lo cierto es que, su concierto en ese marco incomparable que son las Noches del Botánico de Madrid, viró más hacia la faceta íntima de sus primeros discos. Y viendo la respetuosa respuesta del público, parece que fue la opción más acertada.

La lluvia que había caído en Madrid dos horas antes del inicio del concierto dejó una noche atípicamente fría para estas fechas en la capital. Pero el público de las Noches del Botánico se olvidó de la temperatura cuando, a eso de las 22:30 pudimos ver la impactante figura de Johanna Constantine entrando al escenario. La artista y bailarina neoyorquina apareció con los Johnsons ya instalados en sus respectivos sitios, y nos ofreció una performance que, de algún modo, sirvió de presentación a ANOHNI. La británica apareció enfundada en un largo vestido blanco que, la verdad, le vino muy bien para la temperatura que había esa noche en Madrid. No obstante, había momentos en los que se podía ver el vaho que salía de su boca cuando cantaba.

La canción encargada de abrir el concierto fue “Why Am I Alive Now?”, la cual representa la faceta más reposada de su último trabajo. Y ahí ya se pudo ver que, para llevar ocho años sin actuar, y ser tan solo la tercera fecha de la gira, tenia su voz en plena forma. De hecho, se podría decir que su interpretación vocal fue perfecta durante toda la noche. Y si a eso le unimos una estupenda banda de nueve músicos como son The Johnsons, tenemos los dos ingredientes principales que nos llevan a una noche inolvidable. Porque, con esto, casi da igual que el repertorio sea una u otro. El concierto funciona muy bien cuando se pone más intenso y vibrante, como fue el caso de la celebrada “4 Degrees”. Pero también cuando se pone más íntimo y las cuerdas envuelven la emocionante “Cut The World”.

Otro de los puntos fuertes de los conciertos de ANOHNI and the Johnsons es esa pequeña parte de performance que tienen. A lo largo de las casi dos horas que dura su espectáculo, podemos escuchar grabaciones que hablan de lo que es ser afroamericano y homosexual, o un vídeo de Marsha P. Johnson hablando de que la única opción que tenia para sobrevivir era la prostitución. Incluso se podría decir que la propia ANOHNI actúa un poco encima del escenario. Y a esto le tenemos que añadir una postura reivindicativa y feminista. Ahí tenemos la emocionante interpretación de “You Are My Sister”, la cual hizo intercalando su letra con pequeños discursos en contra de la violencia contra la mujer y las personas trans. O la emotiva versión de “Sometimes I Feel Like a Motherless Child”, un tema en el que se reivindica la figura de las madres.

La noche estuvo llena de grandes momentos, pero servidor se queda con tres. El primero fue la interpretación de “Can’t”, una pequeña maravilla soul en la que, durante cinco minutos, ANOHNI se convirtió en Shirley Bassey. Y hay que decir que nos dejó con ganas de ver mucho más de esa faceta. El segundo llegó con “Drone Bomb Me”, la canción que abría su álbum en solitario, y la única en la que la electrónica asomó un poco la patita. Su letra, muy directa, y claramente antibelicista, pone los pelos de punta. Porque, desgraciadamente, nunca deja de estar de actualidad. Y, como no podría ser de otra manera, el tercero pertenece a “Hope There’s Someone”, el tema que sirvió de cierre del concierto. Ni siquiera un fallo de sonido en su catarsis de piano evitó que sonara realmente bella y emocionante.

Fotos: Víctor Moreno (Noches del Botánico)