8.5
Score

Final Verdict

Alvvays logran que su indie-pop, y derivados, suene más grande que nunca en ‘Blue Rev’, el que ya se puede decir que es el mejor disco de su carrera. Además de uno de los mejores de este 2022.

A veces, de las desgracias, salen grandes obras. Una mala época puede ser una buena fuente de inspiración que te ayuda a salir del bache, y eso es lo que les ha pasado a Alvvays. En 2017, tras publicar un disco con bastante éxito de crítica y público, y acabar su gira correspondiente, empezaron a trabajar en las canciones de lo que iba a ser su tercer trabajo. Y ahí es donde se torció todo. Para empezar, un ladrón entró en el apartamento de uno de sus miembros y se llevó las primeras maquetas que habían grabado. Un poco más tarde, una inundación en un sótano destrozó gran parte del material de la banda. Y, para terminar, la dichosa pandemia entró en juego. Así que no pudieron entrar a grabar estas canciones hasta mediados del 2021. Pero al final, han salido reforzados y con su mejor disco hasta la fecha.

No es que hayan cambiado mucho las coordenadas sonoras de Alvvays, siguen entregados al indie-pop y derivados, pero ahora suenan más grandes que nunca. Para la grabación del disco, y posterior mezcla, Molly Rankin y Alec O’Hanley, que son las cabezas pensantes de la banda, reclutaron Shawn Everett, uno de los productores de moda del rock actual, y que ha estado a los mandos de los últimos trabajos de The War On DrugsBelle and Sebastian, o The Killers. Ese fue el primer acierto, porque Everett les ha dado un toque más grandilocuente a sus canciones. Y hay que reconocer que funciona bastante bien. Porque, el otro gran acierto, son precisamente esas canciones. Rankin y O’Hanley están sembrados y nos dejan una colección de temas en la que apenas hay fisuras, y donde prácticamente todas sus canciones podrían ser un single claro.

‘Blue Rev’ es un disco que, dentro de ese universo indie-pop en el que están metidos, es un tanto variado. Evidentemente, lo que más nos encontramos con esas pequeñas píldoras de dulzura pop llenas de guitarras sucias y envenenadas. “Easy On Your Own?”, “Tom Verlaine” o “Many Mirrors” no solo sirven para agrandar esa sección de su discografía, también hacen que suba de nota. Aunque sí es cierto que “Belinda Says” es el tema de estas características que mejor funciona. O por lo menos es el que más emociona. Porque, además, viene con dedicatoria Belinda Carlisle y tiene referencias a su “Heaven Is a Place On Earth”. Lo que siempre es un punto a favor. Pero también saben sacar las garras y entregar una “Pomeranian Spinter”, que es casi punk. O llenar de suciedad el final de un tema tan pop como “Pharmacist”.

Como ya hemos dicho, Alvvays no se quedan atrapados en un sonido en concreto, y eso es algo que muestran en una parte más sintética que tiene disco. Canciones como “Very Online Guy” y “Velveteen” nos presentan a la banda de Toronto muy cómoda en una faceta que podríamos calificar de synth-pop. Y si nos vamos a una balada como “Tile By Tile”, nos encontramos con que también saben jugar con la electrónica más lo-fi. Un sonido que también aparece en la notable “Bored In Bristol”. Y como estamos ante un disco en el que cabe un poco de todo, para cerrar nos dejan nos dejan la escueta “Fourth Figure”, en la que dan el protagonismo a unos teclados de lo más cinematográficos.