7.2
Score

Final Verdict

ABBA han vuelto como si no hubieran pasado 40 años y todavía estuviéramos en 1981. Pero la verdad es que es lo que sus seguidores pedían, y buena parte de este ‘Voyage’ es un más que digno regreso.

Hablar de un nuevo disco de ABBA cuarenta años después de su último trabajo, es casi surrealista, y algo que nadie se hubiera creído hace tan solo unos meses. Pero ya es un hecho que la mítica banda sueca está de vuelta con nuevas canciones. Ahora solo falta ver si esas canciones cumplen con las expectativas, y sí, más allá de la nostalgia evidente, son capaces de hacerse un hueco en el pop de 2021. Porque, seamos sinceros, este disco no va a pasar más allá de los millones de personas que hemos seguido su carrera todos estos años. Aunque la verdad, tampoco creemos que pretendan tal cosa. 

Lo mejor que se puede decir de ‘Voyage’ es que no puede sonar más a ABBA. En este trabajo, el grupo de Estocolmo no busca actualizar su música para tratar de llegar a un público más joven. Y eso ya es un punto a favor. Nadie quiere que se marquen un rap o que se metan en terrenos poperos actuales, y ellos y ellas dan lo que piden sus seguidores. Ahora, ¿Merece la pena lo que encontramos en estos 37 minutos de música? Se puede decir que, mayormente, sí. Evidentemente, hay algún corte de relleno -supuestamente solo iban a grabar dos temas nuevos-, como la pomposa “I Can Be That Woman”. O la muy excesiva “Ode To Freedom”, que cierra el disco de la peor forma posible. Pero el resto del disco funciona más o menos bien. 

Aunque predominan las baladas marca de la casa, ABBA demuestran en este ‘Voyage’ que todavía son capaces de hacer algún que otro hit con aroma de futuro clásico. Es el caso de “Don’t Shut Me Down”, en la que recuperan su lado más disco y casi se homenajean a sí mismos con ese piano que da la entrada tras la primera estrofa. O esa “Just a Notion” que lleva en un cajón desde hace más de cuarenta años, y que lo mismo te vale para echarte unos bailes en el chiringuito playero, como para ambientar las próximas cenas de nochebuena. Por cierto, que aquí se nota que las voces de Agnetha FältskogAnni-FridLyngstad son las de antaño, porque suenan más vivas y luminosas que en el resto del álbum. Y ojo con el rock setentero de “No Doubt About It”, que no puede ser más pegadizo.

Tengo que reconocer que “I Still Have Faith In You” me dejó un poco frío cuando la adelantaron el pasado septiembre, pero lo cierto es que, como primera canción del disco funciona muy bien. Y aunque la podían haber acortado un poquito, su épico tramo final termina emocionando. Como también lo hace la folclórica “When You Dance With Me”, que no deja de ser otro intento de quitarle el trono a Mariah Carey en las próximas navidades. Algo que también podríamos decir de “Bumblebee”, una noñez que solo le perdonamos a ABBA