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Crítica: Una giornata particolare, en la Biblioteca de Catalunya

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Hablar de los montajes de La Perla 29 es hablar de éxito garantizado, tanto por la propuesta cuidada a la que nos tienen acostumbrados como por la cantidad de seguidores fieles que, espectáculo tras espectáculo, agotan las entradas allí donde estrenen. Y, como era de esperar, Una giornata particolare no es una excepción: basada en la película de Ettore Scola de 1977 (con Sophia Loren y Marcello Mastroianni en los papeles protagonistas), esta giornata consigue crear un clima íntimo y sutil cargado de emotividad –en buena parte gracias al espacio en el que se representa, la Biblioteca de Catalunya– entre dos almas heridas y desamparadas que encuentran consuelo el uno en la otra durante este día tan especial, el del encuentro entre Adolf Hitler y Benito Mussolini en Roma (6 de mayo de 1938), un espectáculo convertido ya en una recomendación obligada de la cartelera actual.

Oriol Broggi no pretende marcar una ruptura con el film de Scola, y por eso la función que él firma comienza con las primeras imágenes de la película, con Sophia Loren despertando a su marido y a sus hijos para que no lleguen tarde al desfile militar en honor a Hitler. Cuando ya se han ido todos, Loren se toma un respiro, y es en este preciso instante cuando aparece Clara Segura en escena, compartiendo con el personaje del celuloide sus primeras palabras hasta que la imagen de la película desaparece y comienza, ahora sí, este montaje en el que las miradas y los silencios son los verdaderos protagonistas.

Así, encontramos a Antonietta, esposa abnegada y madre de seis hijos, haciendo las labores domésticas cuando, por un hecho fortuito, conoce a su vecino Gabriele. Sin que ninguno de los dos lo pueda prever, se encontrarán dos formas de entender el mundo: él es un locutor de radio que ha sido despedido de su trabajo por su homosexualidad y por sus ideas contrarias al régimen, mientras que ella siente una fascinación total por la figura de Il Duce. Con todo, este encuentro hará que él recupere la alegría de estar vivo y ella volverá a sentirse mujer –y no una invisible ama de casa como hasta ahora–, pero confundirá sus juegos y las ganas de hacerla reír –«Llorar lo puedes hacer solo, pero para reír se necesitan dos»– con un deseo que tan solo será imaginario, una situación delicada en la que el público ejercerá de espectador pasivo con una posición de ventaja respecto a ella: sabe los secretos que oculta Gabriele y que Antonietta ni tan siquiera sospecha, y esto hace que intuya con cierta tristeza el inevitable desengaño final.

Una giornata particolare consigue reflejar acertadamente y con sencillez el espíritu de aquella época, unos tiempos difíciles en los que el fascismo controlaba con mano firme la sociedad y perseguía aquel que no estuviera de acuerdo con Mussolini y los suyos, relegando a la mujer al papel de ama de casa al servicio de marido e hijos. En la Italia del momento no había lugar para Gabriele, para quien «un hombre ha de ser marido, padre y soldado. Y yo no soy ninguna de las tres cosas», hecho que le lleva al borde de la desesperación más absoluta. Para esta ocasión el espacio escénico de la Biblioteca de Catalunya se ha dividido en dos ámbitos, el piso de ella y el piso de él, pero con cuatro sábanas se puede transformar en la azotea del edificio, momento en el que el espectáculo vive una de las escenas más emotivas de la función, con la confesión desesperada de Gabriele y la fulminante reacción de Antonietta.

Sin embargo, el secreto que hace de esta una pieza imprescindible es la elección de los actores, con Clara Segura y Pablo Derqui dejándose la piel nuevamente para defender, con su habitual intensidad, sus papeles. En este sentido, Segura combina la expresividad de su mirada con la tristeza que desprende su sonrisa durante toda la función, consiguiendo que su personaje pierda la desconfianza del principio y se deje llevar, confundida por conclusiones equivocadas; por su parte, Derqui exprime la capacidad de Gabriele de jugar con la ambigüedad. A ellos, y para completar el reparto, se les añade Màrcia Cisteró como la portera que advierte a Antonietta para que no se deje engañar.

Una giornata particolare se representará en la Biblioteca de Catalunya hasta el 3 de mayo de 2015.

Texto: Ettore Scola, Ruggero Maccari
En colaboración con: Gigliola Fantoni
Dirección: Oriol Broggi
Traducción: Anna Madueño
Colaboración en el texto: Marc Artigau
Intérpretes: Clara Segura, Pablo Derqui, Màrcia Cisteró
Escenografía: Oriol Broggi
Iluminación: Albert Faura
Diseño de sonido: Damien Bazin
Vestuario: Berta Riera
Diseño audiovisual: Francesc Isern
Caracterización: Àngels Salinas
Construcción de escenografía: Taller d’escenografia Castells y Planas
Confección de vestuario: Dress Art e Irene Fernández
Voz en off: Pasquale Bavaro
Asistente en prácticas del IT: Melina Pereyra
Regidor: Marc Serra
Jefe técnico: Guillem Gelabert
Técnico: Juan Boné
Atención al público y figuración: Lídia Figueras, Núria Ubiergo
Fotografía: David Ruano
Diseño gráfico: Pau Masaló
Una producción de: La Perla 29

 

Horarios: martes, miércoles, jueves y viernes a las 20:30 horas; sábado a las 18:00 horas y a las 21:00 horas; y domingo a las 18:00 horas
Precio: 27 €
Idioma: catalán
Duración: una hora y cuarenta minutos

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