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Crítica: The Opera Show

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The Opera Show, el espectáculo musical que acerca la mejor opera clásica al amplio público barcelonés con una vigorosa fuerza visual y escenográfica.

Hablar de The Opera Show es hablar de ópera y de lo mejor de la ópera. Es hablar de la modernización de una composición musical originada, en el sentido más convencional del término, hace más de 400 años, o lo que es lo mismo, representa la “actualización” de un género que le permite introducirse y adaptarse a un siglo XXI dominado por la imagen, la tecnología y por la recopilación y la vulgarización.

Pero vulgarización en el buen sentido de la palabra, sin sus connotaciones negativas, sino con el significado de exposición y adaptación y de hacer asequible al espectador medio toda la riqueza y exuberancia que la música culta clásica posee. Aún así y por eso mismo The Opera Show seguro que hará elevar las críticas de los musicólogos e incluso de los pseudomusicólogos más puristas, aquellos que no están capacitados para extraerse a sí mismos del canon de lo clásico expuesto y enseñado por otros, y que como los “médicos de ricos” conocen tan solo una parte de lo que representa un género o una especialidad (sea esta musical, pictórica, literaria o, y especialmente, cinematográfica) y que se permiten opinar de un conjunto integrador por sí mismo sin conocer todas sus partes, hecho que invalida, seguramente, su crítica e incluso su opinión.

Por otro lado, y volviendo a la obra, The Opera Show recoge, en tres actos independientes algunas de las más famosas y conocidas arias operísticas compuestas a lo largo de la historia. Aunque no con una puesta en escena tradicional y clásica, sino de una forma próxima y acorde a los tiempos en los que vivimos. El escenario del teatro Victoria se reconstruye a sí mismo con toda una serie de estructuras y andamios que le permiten idear dos espacios principales, uno para las voces y otro para la danza. Porque The Opera Show integra estos dos elementos. Cada una de las arias interpretadas está secundada y reforzada por la actuación de 5 bailarines que transforman y condensan las notas musicales en pasos de danza, ambientados en épocas y registros bien diferenciados.

Por lo que respecta a las voces, la suma de todas ellas no puede restarle mérito a su propia individualidad. The Opera Show nos permite degustar, y nunca mejor dicho, diversas de las mejores voces internacionales interpretando los más conocidos leitmotivs operísticos como Nessun Dorma del Turandot de Puccini, La canción del torero, de Carmen de Bizet, la donna e mobile del Rigoletto de Verdi o Largo al factotum de El barbero de Sevilla de Rossini. Una breve lista de nombres que nos da una idea de la suntuosidad y grandiosidad artística del espectáculo.

Por lo que respecta a la puesta en escena esta depende de los tres actos propios del espectáculo. El primero ubicado en una época de fantasía arlequinada, nos presenta un mundo de trágica alegría multicolor dominado por el maquillaje y el uso de las pelucas; el segundo, el más severo de ellos, está ambientado en la postguerra española y está estructurado en una combinación casi perfecta entre un salón-comedor de la época y el espacio de una estudio radiofónico; el tercero nos transporta a un mundo roquero y futurista en el que la prenda que domina es el cuero. Mención de justicia para el vestuario que transforma y transmuta la acción musical de cada uno de los actos.

Posiblemente lo único a objetar a esta obra es el “ruido” no controlado producido por algunas de las coreografías de danza, que absorben en diversas ocasiones, toda la atención del espectador, haciendo, así, difícil, centrar su atención en los y las solistas de ópera, que a veces se ven obligados a situarse en un segundo plano.

Aún así, The Opera Show se convierte en una magnífica ocasión para disfrutar, aunque sea en forma comprimida y descontextualizada, de lo clásico y bello que posee la opera y la música en general, y de introducirse y conocer un poco más el monumental patrimonio musical creado por la humanidad a lo largo de su historia.

“The Opera Show” se representa en el Teatre Victòria del 17 de marzo al 4 de abril de 2010.

Creador, director y coreógrafo: Mitch Sebastian
Supervisor musical y orquestaciones: Matthew Freeman
Escenografía: Sean Cavanagh
Diseñador de vestuario: Christopher Giles
Diseñador de luces: Chris Ellis
Música original y arreglista: Noel Vine
Cantantes: Eric Margiore, David Guzman, Kevin Greenlaw, Anna-Clare Monk, Katrina Eggington, Elizabeth Woods, Sharin Apostolou y Julianne Gearhart
Bailarines: Lisa Donmall, Shawn Capewell, Sarita Piotrowsky, Dharmesh Patel y Anabel Kutay

Horarios: De martes a jueves a las 20:30 horas; viernes a las 21:30 horas; sábado a las 18:30 y a las 22:00 horas y domingos a las 18:00 horas.
Precio: De 23 a 45 €

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