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Crítica: T’estimo, ets perfecte, ja et canviaré, en el Teatre Poliorama.

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El amor que más nos gusta es el retrógrado. Ese que nos recuerda una y otra vez que es imposible de alcanzar. Lo malo es que, en lugar de practicar juntos el salto de altura, nos empeñamos en hacer maratones. Cada uno por su carril. Y así, cuando llegamos a la meta, acabamos siendo un puñado de sudor, lágrimas y frustración: ¡Raras veces nos espera allí el ser deseado! Porque las más de las veces le dejamos atrás al adelantarle sin piedad cuando sonó el pistoletazo de salida.

Querríamos ser amados. Incluso nos repetimos una y otra vez que lo que más nos apetece es amar. Y mientras tanto, a nuestro alrededor, las consignas son justamente las opuestas: “¡Resignaos, estáis condenados a no entenderos!”

La escena barcelonesa se está convirtiendo en una pasarela muy proclive a arraigar ese conservadurismo: “Lo tuyo y lo mío” emocionó durante meses en el Club Capitol con un edulcorado recital sobre chico que encuentra a chica y no contento con ello la repudia a ritmo de baladas pegajosas. El Teatre Gaudí desempolvó este verano “Per sobre de totes les coses”, folletín sobre un amor homosexual cercenado por la intransigencia religiosa y con partitura de efectista ópera-rock. Y ahora vuelve al Poliorama la más conseguida de las tres: la reposición dirigida por Elisenda Roca de una simpática colección de historietas manidas pero muy bien resueltas por sus cuatro protagonistas con la elegante aportación musical de Gerard Alonso y Pere Bardagí. Ahora se trata, de nuevo, de ilustrar esa serie de tópicos que sepultan las cosas de dos cuando quieren ser las de todos nosotros.

Roca adorna el conjunto con unas hermosas imágenes de Paula Bonet y coordina con mucha eficacia el desparpajo de Mercè Martínez (magnífica como anciana que liga a su pesar en un velatorio y sobrina directa de la gran Lloll Bertran), la clase de Xavier Mestres (ejemplar padre cretino primerizo especializado en probar peluches-antibebé), la versatilidad de Muntsa Rius (maravillosa como solterona borracha con olfato crematístico e irresistible como divorciada cavando su tumba por internet en el momento más arriesgado del espectáculo) y refrescante Jordi Llordella (dinámico, encantador y carismático). Los cuatro cantan y bailan también un repertorio de canciones amables y algo casposas. Y aunque asome la ironía por alguna esquina (el sketch sobre cómo rentabilizar la primera cita es un delicioso ejemplo de ello) nunca llega a hacer mella pues de lo que se trata es de afianzar roles sociales y de entretener a raudales. Y en eso, Joe di Pietro sabe encontrar el punto justo con réplicas chispeantes y moralina encantadora, como Jimmy Roberts perfila una partitura ligera tomando de baladas añejas (“Ja m’he fet a tot” recuerda mucho a “I remember it well” de Alan Jay Lerner y Frederick Loewe cantada por Maurice Chevalier y Hermione Gingold en “Gigi”) y esparciendo el peor tufillo a los “clásicos” Disney en los momentos más supuestamente tiernos.

¿Pero quién gana al final la carrera? Pues Roca, que desatiende cualquier plegaria de encontrar el amor verdadero para alzarse con la copa jaleada por el júbilo ancestral del público.

testimo

T’estimo, ets perfecte, ja et canviaré se representa en el Teatre Poliorama de Barcelona hasta el 19 de octubre.

http://www.teatrepoliorama.com/es/testimo-ets-perfecte-ja-et-canviare2/

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