Publicidad

Crítica: Su seguro servidor, Orson Welles



Un gran hombre de teatro como es Josep Maria Pou ha vuelto a los escenarios para convertirse en otro gran hombre de teatro como fue Orson Welles.

Después de convertirse en aquel personaje llamado  Martin de “La cabra o Qui és Sylvia?”, también dirigida por él y que ganó varios Premios Max, se transforma magníficamente en otro gran personaje, este muchísimo más importante. La obra transcurre en un estudio radiofónico de la ciudad de Los Angeles donde Orson Welles termina sus días creativos grabando anuncios de laxantes, comidas para perros y cosas varias. La noche anterior ha estado en una fiesta en su honor que le han brindado varias personas del cine, entre ellos un ya famoso director de cine llamado Steven Spielberg. Éste en la fiesta le dice a Welles que es un gran admirador suyo y él no escatima esfuerzos para hacerle la pelota. Piensa que de esta manera podrá terminar su “gran proyecto” inacabado, ese Quijote comenzado hace años y dejado a medias por problemas financieros. Welles, como apasionado que fue toda su vida en todo lo que hacía, pone toda la carne en el asador para conseguir ese dinero, ganas, ilusión y sobre todo mucha esperanza. Durante el transcurso de la obra podemos descubrir al gran personaje que fue y que nunca dejó de ser. Se enfrentó contra el poder establecido y apoyó causas débiles, estuvo siempre de parte de los Republicanos en la Guerra Civil Española, y se manifestó en contra de la opresión cuando un joven negro fue apaleado por un policía al sur de EEUU. Nunca tuvo la boca cerrada y esto atrajo hacia él grandes y poderosos enemigos. En ese estudio radiofónico pasa los últimos años de vida, acompañado de un joven que gracias a los efectos de sonido de la emisora arregla la voz de Welles para que parezca tan majestuosa como lo fue siempre en la radio. Tres grandes artistas se han juntado para crear una obra de ficción que mezcla los sentimientos y los recuerdos de Welles desde sus comienzos artísticos hasta su mediocre despedida. Richard France, autor de dos libros sobre Welles, trabajó en aquel estudio radiofónico de Los Angeles y es el autor del texto teatral. Esteve Riambau, también autor de varios libros sobre Welles, se estrena como director teatral con este “Su seguro servidor….”. Y finalmente Josep Maria Pou, excelente autor que enmascarado magistralmente como el gran autor vuelve a conseguir otro de sus grandes papeles. “Su seguro servidor, Orson Welles” era la frase con la que siempre acababa sus programas radiofónicos. Siempre un seguro servidor hacia causas injustas y siempre un contrario a los convencionalismos. Un Welles magistral y enamorado de España, en donde fueron esparcidas sus cenizas al año de su muerte, en 1986.

Foto: David Ruano

 

To Top