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Crítica: Nino Bravo ¡El Musical!

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Existen cantantes que, traspasando la fisicidad de su cuerpo, el timbre de sus voces y el contexto de sus épocas permanecen, de una forma u otra, en la memoria de aquellos que oyeron y disfrutaron de sus temas y sumaron el recuerdo de sus canciones al poso de sus recuerdos y experiencias. Así, sus canciones se convierten en algo más que canciones y el recuerdo de su figura y de su obra se mantiene a lo largo del tiempo y acompaña las vivencias de una generación. Este es el caso del cantante valenciano Nino Bravo, del cual la sala Arteria Paral·lel programó el pasado mes de enero un musical que recordaba su memoria y su recuerdo y como no, sus canciones.

Nino Bravo ¡El Musical! el espectáculo que Class Music ha producido no es un musical al uso. Se organiza como la suma de un homenaje al cantante y como un concierto que reúne la mayor parte de sus temas más conocidos. A través de una gran pantalla de video el espectáculo recorre la trayectoria vital del cantante, los testimonios de las personas que trabajaron y le conocieron (compositores, representantes-cazatalentos, amigos...) y ofrece toda una serie de imágenes de la vida de Nino Bravo. Además, la pantalla permite al espectáculo realizar un dueto entre una de las cantantes del show y el propio Nino, permitiendo algo que tan solo la tecnología puede conseguir.

La otra parte del espectáculo la forman las canciones de Nino Bravo. Class Music no ha intentado, como la publicidad deja más que claro, conseguir un doble de la voz del cantante, sino que lo que pretende es recuperar en el musical los temas que arrasaban por aquel entonces en el hit parade español. Para ello ha escogido a cuatro cantantes, cuatro voces, Edu del Prado, María Marín Bravo, Carmen Rodríguez y José Valhondo, para interpretar los temas de Bravo. E interpretarlos a su manera. Veremos, pues, como cada uno de los artistas hacen suyos los temas del cantante, con su estilo y con sus voces. Por lo que el espectáculo es, también, y a su manera, una actualización de la música del Nino Bravo. Una versión que no pretende mejorar el original, objetivo de difícil consecución, sino poner al día sus canciones.

Un espectáculo, que sin embargo se debate entre la modernización de las canciones de Nino Bravo y el clasicismo de su presentación. Me explicaré. El musical ha conseguido modernizar el show con la adaptación de las canciones y con las jóvenes voces que lo llevan a cabo. Sin embargo la presentación y el formato del espectáculo se mantienen “encorsetados” en formas más clásicas y estereotipadas. Los textos recitados entre canción y canción por los cantantes, la organización del escenario y la estructuración del musical nos permiten barruntar que el espectáculo está dirigido a un público de mayor edad, aquel que compartió con Nino Bravo experiencias vitales y que utilizó sus canciones como la banda sonora de su adolescencia y juventud. Aún así también había gente más joven entre el público. Espectadores que conocen al autor y sus canciones a través, seguro, de sus padres y de sus mayores y que no querían perder la oportunidad de revivir recuerdos y sensaciones musicales.

Y el espectáculo funciona. Con un objetivo, como ya he comentado, muy claro. Recordar a un cantante y una música “olvidada” en muchos casos por las radios y las televisiones que cada vez más tienen que hacer frente a un aluvión de novedades musicales, muchas veces de dudosa calidad artística, y que no tienen espacio, o muy poco, para recordar la música y los cantantes de antaño, a los cantantes como Nino Bravo.

Nino Bravo ¡El Musical! se gana al público desde el inicio, desde la primera nota de la primera canción. Transporta al público hacia el pasado y hacia la figura de Nino Bravo y le hace disfrutar reviviendo algunos de sus grandes clásicos como Esa será mi casa; Te quiero, te quiero; Cartas amarillas; Libre; Mi tierra; América, América; Noelia o Un beso y una flor. Todo un ejercicio de memoria histórica musical que nos permite rememorar y “re-disfrutar” nuestro pasado y descubrir que no siempre los cantantes y los grupos musicales fueron el negocio artificial que son “mayoritariamente” hoy en día y que la grandeza de una imagen y la potencia y la pasión de una voz podía hacer mover al mundo, aunque solo fuera a veces y mientras el tocadiscos hiciera dar vueltas bajo la aguja de sonido a un disco, aunque solo fuera uno, de Nino Bravo. Todo un homenaje y un disfrute garantizado!!

Nino Bravo ¡El Musical! se representó en el Arteria Paral·lel del 19 al 30 de enero de 2011.

Realizador: Fernando Navarrete
Cantantes: Edu del Prado, María Marín Bravo, Carmen Rodríguez y José Valhondo
Escenografía: Paco Bello
Coreografía: Laura García
Director musical: Marc Martin
Iluminación: Francis González
Producción Musical: Frances Pellicer
Vestuario: Rafaela Solis
Sonido e Iluminación: Cedison

Horarios: Miércoles y jueves a las 21:00 horas; viernes a las 21:30 horas; sábado a las 19:00 y 22:00 horas y Domingo a las 19:00 horas.
Precio: De 18 a 38 €.
Duración del espectáculo: 12 minutos

Para más información:
www.elmusicaldeninobravo.com


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