Publicidad

Crítica: Nelly Blue

Autor:

nelly_blue_3

El musical está de moda, y por ello no es de extrañar que, semana tras semana, sigan apareciendo nuevas propuestas con las que seducir al público. Nelly Blue es una de las últimas que se ha instalado en Barcelona, concretamente llega a la Sala 2 del Club Capitol tras un largo periplo de rodaje por toda Catalunya, aunque no se trata de un musical más: lejos de las producciones que presentan descomunales estructuras sobre el escenario, lejos de las elaboradas coreografías a cargo de un sinfín de bailarines, lejos de las obras protagonizadas por un gran número de intérpretes, Nelly Blue impone, en la hora y media de duración, su discreta escenografía, sus sobrias coreografías, y todo ello con dos únicos actores sobre el escenario, en una modesta propuesta cuyo hilo conductor es una historia tragicómica, algo de humor negro y mucha música de principios de los años 70.

Una casualidad unirá los caminos de Ximo y Rocco, dos extraños en la Barcelona de los años 70. Para resguardarse de la lluvia, Ximo (Xavi Mira) buscará refugio en una peluquería de las Ramblas, regentada por Rocco Mastroiani (Albert Ribalta), un personaje que habla un extraño híbrido de italiano y catalán, consecuencia de su fascinación por la música romántica italiana de la época, aquellas canciones que solían presentar a un hombre de voz rasgada que vivía por y para las mujeres. Ambos adoran la música, pero tanto el infortunio como una delicada situación personal han impedido que se dedicaran de forma profesional a la canción. Por todo ello, y a pesar de no coincidir en estilos (Ximo es más próximo a la canción melódica del país, e idolatra por encima de cualquier otro a Nino Bravo), se establecerá entre los dos personajes una camaradería que retomarán un tiempo después, cuando se reencuentren en un bar y decidan probar suerte en uno de esos concursos musicales que tanto gustaban en aquella España en blanco y negro.

En esta ocasión, entrar en el Club Capitol es como realizar un viaje en el tiempo con destino a los últimos estertores del franquismo: una sobria escenografía, que los mismos protagonistas se encargan de transformar a medida que la historia lo requiere, convierte el escenario en una antigua peluquería, origen de la historia y decorada a la moda del momento, con el habitual papel pintado con motivos psicodélicos en las paredes, y donde no falta ningún detalle (teléfono modelo góndola incluido) para sentirnos en aquella lejana década de los 70; pero la peluquería no será el único escenario de la obra: gracias al dinamismo de la escenografía, tan pronto puede ser un bar como una iglesia, o bien el escenario y los bastidores del típico concurso al que se presentaban los aspirantes a artistas.

En Nelly Blue, la amistad, la soledad, la fuerza represora de una madre que aunque no aparece en escena está muy presente, la esperanza de abandonar una mediocre existencia y, sobretodo, la pasión por la música centran la historia, una trama algo descompensada en su planteamiento, ya que la primera mitad se centra en las dramáticas (a la vez que divertidísimas) historias personales de los dos protagonistas, y quedan relegadas a la segunda mitad de la obra la mayoría de canciones, y estructurada alrededor de dos personajes solamente, algo inaudito en los musicales recientes. Es por eso que la química entre ambos actores es de vital importancia para mantener el ritmo de la obra, y es evidente que entre Albert Ribalta y Xavi Mira existe esa química: ya sabíamos que los dos eran buenos cómicos, pero aquí aprueban con buena nota el desafío de cantar unas canciones sobradamente conocidas; así, pues, Ribalta disfruta en el papel del italocatalán Rocco, y rinde homenaje a la canción romántica italiana con notables interpretaciones de Sono Tremendo de Rocky Roberts y Tu vuò fà l'americano, de Renato Carosone, mientras que Mira dejará a más de uno con la boca abierta con su facilidad para recrear la potencia melódica de Nino Bravo en canciones tan clásicas como Un beso y una flor, Libre, América o Noelia.

En definitiva, Nelly Blue es un musical diferente, una historia de amistad y amor a la música, pero sobre todo es un sencillo homenaje a un tiempo, los años 70, y a una manera de entender la música totalmente alejada de la visión comercial de la actualidad, cuando la única plataforma para que aquellos voluntariosos cantantes se dieran a conocer eran los concursos musicales de la radio.

“Nelly Blue” se representa en la Sala 2 del Club Capitol hasta el 20 de febrero de 2011.
ESPECTÁCULO PRORROGADO HASTA EL PRÓXIMO 13 DE MARZO DE 2011.

Autores: Marta Pérez, Xavi Mira y Albert Ribalta
Dirección: Marta Pérez
Intérpretes: Xavi Mira y Albert Ribalta
Escenografía y grafismo: Judit Vidal e Ivan Álvaro (Obaga)
Vestuario: Mamen Duch
Iluminación: Carles Lucena
Sonido: Roc Mateu

Horario: miércoles, jueves y viernes a las 20:30 horas; sábados a las 18:30 y a las 20:30 horas y domingos a las 18:30 horas
Precio: De 19 a 24 €.
Idioma: català

Más información: www.nellyblue.es



To Top