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Crítica: Las amistades peligrosas, en el Teatre Goya

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Existen textos, como Las amistades peligrosas, escrita por Pierre Choderlos de Laclos en 1782, que resurgen de forma continuada a lo largo del tiempo, adaptándose en formatos diversos, tanto en el cine (con aquellas dos versiones consecutivas, Las amistades peligrosas, de Stephen Frears en 1988 y Valmont, de Miloš Forman en 1989), en la televisión como en el teatro y que nos hacen recordar que la obra sigue generando interés después de más de 230 años de existencia. Con todo ello no resulta extraño que Las amistades peligrosas se haya vuelto a estrenar en el Teatre Goya con una versión algo especial.

Carmen Conesa en el papel de la ‘Marquesa de Merteuil’ y Edu Soto como el ‘Vizconde de Valmont’ juegan a la seducción en la irreverente y sensorial versión de Las amistades peligrosas. El discurso libertino y sensual del clásico de Choderlos de Laclos, su combinación de amor, humor, perversión y poder, está enhebrado en este montaje dirigido por Darío Facal con música en vivo. Todo un ‘collage’ escénico en el que los actores interpretan en directo rock, heavy, jazz y ópera”.

La compañía Metatarso nos provee de una nueva versión de la obra que pretende ser una actualización de la novela, si bien no intenta trasladar la acción, como es habitual en gran número de adaptaciones, de la Francia pre-revolucionaria a cualquier otro contexto histórico, sino que juega con los formatos para proveer a la obra de un toque más moderno. Y esto lo consigue a través del escenario desnudo que acoge a la obra y del uso de la música en directo. Con el primero la obra descontextualiza la acción que se desarrolla sobre el escenario y con la segunda el proyecto consigue actualizarse a través del uso de instrumentos y melodías que nada tienen que ver con el siglo XVIII y sí mucho con el XX, como pueden ser el rock, el jazz, el punk o el heavy. Como ven todo esto le da a la representación un toque de originalidad que la vincula más a los públicos modernos, sirviéndonos una historia que pretendía ser testimonio del libertinaje y la bajeza moral de la aristocracia de los años previos a la Revolución Francesa.

Asimismo, el espectáculo conserva su estructuración epistolar, propia de la novela original, lo que le permite nadar entre dos corrientes adversas, las propias de la obra escrita a finales del XVIII y las que pertenecen a un siglo, el nuestro, en el que la innovación y la novedad se imponen.

las-amistades-peligrosas_2Aunque no todo concuerda de la misma forma con las voluntades creativas del proyecto. A la versión de Darío Facal le falta una buena dosis de ritmo que hace encallar la historia en diversos momentos y no todo el reparto está a la altura de las circunstancias. Mientras Carme Conesa sí que le sabe dar a su interpretación ese toque de perversión e inmoralidad que su personaje requiere, Edu Soto no acaba de coger el punto a un Valmont mitificado por Malcovich en el cine en la versión de Stephen Frears. El resto de los actores y actrices están más que correctos en sus papeles respectivos, tanto Lucía Diez y Mariano Estudillo como los jóvenes amantes sobre los que recaerá la acción perversa de Merteuil y Valmont; Iria de Río que encarna a Tourvel, otro de los objetivos de seducción de Valmont y Lola Manzano que interpreta a Madame de Volanges.

La adaptación de Facal contiene un claro elemento de humor, que sigue al que ya existiera en el texto original, y que no solo apreciaremos a través del recitado, sino también en las actitudes de los actores y actrices. Facal acierta en el hecho de actualizar la propuesta no solo con ligeros toques modernizantes en el vestuario, sino también en la forma de actuar de los actores y actrices, que utilizarán micrófonos para recitar y para cantar. Asimismo, es todo un acierto de sutilidad el hecho de rebajar las escenas algo más subidas de tono con la interpretación de temas musicales, como en el primer encuentro sexual entre Valmont y Cecile, que transcurre en medio de un ejercicio de batería.

El Teatre Goya y Metatarso Producciones nos muestran un proyecto bien cocinado a medias, en el que las ideas parecen estar claras pero la realización de las mismas no dan el resultado requerido. Aún así vale la pena observar cómo puede el teatro del siglo XXI revisitar, de una forma fresca y saludable, un clásico teatral del siglo XVIII, que nos permite advertir las costumbres y los privilegios de una nobleza en vísperas de la Revolución Francesa, a punto de ser esquilmada por el avance ciego de la historia.

Las amistades peligrosas” se representa en el Teatre Goya hasta el 5 de abril de 2015.

Versión: Javier L. Patiño y Darío Facal
Dirección: Darío Facal
Producción: Metatarso
Reparto: Carme Conesa, Edu Soto, Iria de Río, Lucía Diez, Mariano Estudillo y Lola Manzano

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