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Crítica: El sueño de Bambi.

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El pasado 23 de septiembre el saT! Teatre estrenó El sueño de Bambi, una de las pequeñas joyas de esta temporada, un drama familiar y vital de la mano de Christian Avilés dirigido por Anna Sarrablo e interpretado por Montse Alcoverro, Thais Blume, Luis Espinosa, Núria Martínez y el propio Christián Avilés.

¡¡Una pequeña joya que no aspira nada más y nada menos que a eso!! La trama del Sueño de Bambi nos ubica en un espacio familiar, seguramente como el de muchas familias que conocemos o que viven cerca de nosotros. Julia (Núria Martínez) vuelve a casa después de recibir el aviso de su hermana menor (Thais Blume) de que su madre (Montse Alcoverro) morirá pronto. Al llegar a casa descubre, o mejor dicho reencuentra, a la familia que abandonó hace ya tiempo al sentirse asfixiada en un ambiente opresivo dominado por una matriarca que no aceptó nunca su papel en la vida al frente de la familia. Julia volverá a compartir los problemas familiares a los que sumará algunos nuevos: un hermano mayor que ha asumido la dirección de la familia tras la muerte del padre y la postración en una silla de ruedas de la madre; una hermana que asegura que habla con los muertos; un hermano menor discapacitado que suma a su inocencia existencial un pesado lastre al día a día de la familia. A todo ello Julia añade una experiencia amorosa errática que le ha llevado a compartir su vida con un marido que no la hace feliz, aunque le ha dado un hijo, insustituible en su vida.

A este difícil mosaico familiar se suma, durante la primera noche de estancia de Julia en la casa, la muerte de la madre, lo que creará una atmósfera trágico-cómica en la cual los vínculos emocionales y la normal existencia de los miembros de la familia estallarán y se recompondrán, bajo los atentos ojos del fantasma materno.

Lo que en un principio podría parecer un acostumbrado drama familiar en el que ver y analizar las relaciones y los sentimientos generados y aletargado en una familia cualquiera (incluso en la nuestra), se convierte a los pocos minutos de iniciada la sesión en una caja de sorpresas en la que el drama, la comedia e incluso el espiritismo tendrán un espacio en la trama.

A través de sutiles y excelentes cambios de luz y juegos de sonido Sarrablo nos permite ser testigo de tres espacios al mismo tiempo: el primero en el que se desarrolla la acción familiar y la inesperada muerte de la madre (o casi inesperada); otro segundo en el que deambulará el tiempo del espíritu de la madre e incluso otro tercero, más musical, en el que se harán realidad los sueños de los miembros de una familia castigada por una realidad más dura de la merecida.

A través de todos estos tiempos los actores nos hacen vivir su drama y las circunstancias y los desvelos que los han obligado y les obligan a actuar como lo han hecho. La muerte de la madre será la excusa que permitirá a todos sus hijos ser conscientes de la realidad, como el personaje aludido en el título de la obra, a despertarse a ella y a intentar poner orden en su existencia. El sueño de Bambi es, así, un análisis de la familia, la familia actual y de la rémora que los vínculos familiares pueden crear en cada uno de sus miembros, sin excepción.

Por otra parte nos deja escenas memorables, como la de la muerte de la matriarca, convertida en un último adiós apacible con uno de sus hijos, el más débil de ellos; la escena de la comida, en la que se nos narra en dos tiempos toda la verdad que contiene, o los anhelos encontrados y explicitados en la actuación de sus personajes, que no dejan de ser los anhelos que todos experimentamos al hacernos adultos.

Merece la pena hablar también de las interpretaciones que dan fuerza y forma a un texto y una dirección loables. Cinco personajes entre los que destaca el de la madre (Montse Alcoverro) obsesionada con la figura de su marido y sus responsabilidades familiares; una hija mayor (Núria Martínez) hostil e independiente que ha conseguido crear una vida demasiado parecida a la que ha compartido en la casa familiar; una hija menor (Thais Blume) de tonalidades más amables aunque dotada de unas capacidades extrasensoriales que le hacen difícil hacerse entender con la gente que le rodea; un hermano mayor (Luis Espinosa) dispuesto a ser independiente pero varado por la realidad de la familia y un hermano menor (Christián Avilés) al que la vida le ha deparado un corta e inocua existencia.

En resumen, una tragicomedia de carácter familiar que tendremos que visionar para saber cual es su desenlace, y cómo y en qué afecta la desaparición del eslabón más importante y fuerte de una familia en los sueños y las ilusiones de aquellos a los que deja atrás.

Toda una pequeña joya que no se ha de perder.

“El sueño de Bambi” se representa en el saT! Teatre del 23 de septiembre al 17 de octubre de 2010.

Autor: Christián Avilés
Dirección: Anna Sarralbo
Intérpretes: Montse Alcoverro, Thais Blume, Luis Espinosa y Núria Martínez y Christián Avilés
Diseño de sonido: Bárbara Granados
Escenografía: Sergi Broto
Diseño de iluminación: Liber Borges

Duración del espectáculo: 1 hora y 20 minutos
Idioma del espectáculo: castellano

Horarios:
Jueves y viernes a las 21:0 horas; sábados a las 21:30 horas y domingos y martes a las 18:30 horas.
Precio: 16 €.


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