Publicidad

Crítica: El fascinant noi que treia la llengua quan feia treballs manuals

 

Albert Espinosa nos ofrece una obra de ciencia-ficción emotiva en el Teatre Lliure que nos hace reflexionar sobre el sexo, el arte y la muerte, y como todos estos elementos se combinan y se relacionan en la vida de cada una de las personas.


Marcos (Albert Espinosa) es un pintor. Pero no solo pinta sino que tiene un don, puede ver  en su mente momentos de la vida de los demás, incluyendo su momento más triste y su momento más feliz. Marcos vive en la actualidad un momento difícil, ya que acaba de recibir la noticia de la muerte de su madre en EE.UU., una persona a la que estaba unido de una forma muy especial desde su infancia. Además Marcos conoce a Dani (Juanma Falcón), un policía al que ayuda con sus poderes a solucionar casos policiales. En el último, un extraño (Roger Berruezo) le está poniendo las cosas muy difíciles.


Esta es, en pocas palabras, la línea argumental de El fascinant noi que treia la llengua quan feia treballs manuals, aunque el análisis de esta extraña obra es mucho más complicado. Y digo extraña en el buen sentido de la palabra (creo que no tiene un sentido malo, no??). Lo que nos presenta Espinosa es un viaje, un periplo por el interior de las almas humanas, de las almas torturadas y de las almas que buscan.

Una búsqueda del amor, del equilibrio emotivo y de la persona perdida. Para ello Espinosa nos presenta a cuatro personajes principales, aunque, en realidad, solo existan tres de físicos y reales. Este otro personaje etéreo no es otro que el de la madre de Marcos, que estará presente a lo largo de la obra e interaccionará de forma emotiva con el resto de actores y personajes, y será, incluso, la clave para entender el argumento de la obra. Un personaje femenino, el único, que no solo ha dejado una marcada huella en la vida de su hijo sino que forma parte, de alguna manera, de la vida de los demás protagonistas.

El fascinant noi que treia la llengua quan feia treballs manuals se convierte así en una reflexión sobre la vida emotiva de las personas, sobre su sexo y sobre la experiencia humana. No hace falta leer a los grandes pensadores ni a los grandilocuentes divulgadores para saber de la importancia del sexo en la vida de las personas, y de cómo este elemento, básico en la reproducción de la vida humana, ejerce un poder, a veces casi infinito, en la existencia de los seres humanos. En la obra de Espinosa el sexo es un elemento omnipresente que lo liga y que lo fragua todo: a los personajes, al escenario e incluso salpica la propio público. El sexo es el nexo de unión entre todos los protagonistas, y la fuerza motriz que lleva a Marcos a plasmar en un lienzo la imagen del sexo de los demás.

En esta extraña e intimista obra de reflexión introspectiva tres actores llevan el peso de la interpretación. Albert Espinosa es el anfitrión, que nos permite compartir desde nuestra butaca parte de su imaginario y de sus ser más interno, y que nos muestra, la dureza de la vida escrita es su cuerpo, roto tanto física como emotivamente. Juanjo Falcón interpreta a Dani, el policía amigo y enamorado de Marcos que comparte con él tiempo y sentimientos. Por último Roger Berruezo encarna a un extraño extraño, el personaje que pone en movimiento toda la trama y que permite que todo lo que está escondido en el interior del corazón de los protagonistas emane al exterior y sea evidente. Una interpretación, esta última, que destaca con fuerza en la obra por la caracterización y la fuerza del personaje. Todo ello acompañado por la música de un cuarteto de jazz, que envuelve la atmósfera de la obra con un velo de simbolismo y artificiosa naturalidad.

Espinosa es el artífice de un drama emotivo, de una obra de ciencia-ficción emotiva que seguro que no dejara indiferente al público, y que permitirá a aquellos que la vean, reflexionar y meditar sobre la vida y el sexo, o lo que es lo mimo, sobre el fundamento de la existencia misma.

“El fascinant noi que treia la llengua quan feia treballs manuals” se representa en el Teatre Lliure del 11 de noviembre al 13 de diciembre de 2009.

Creación y dirección: Albert Espinosa
Intérpretes: Roger Berruezo, Juanma Falcón, Albert Espinosa
Músicos: Adrià Gual, Oscar Blanco, Pau Loewe, Daniel Nunes.
Escenografía: Rebeca Comerma
Iluminación: Carles Rigual
Coreografía: Julio Escudero
Producción: Teatre Lliure y Pelones Producciones

Horario: De miércoles a viernes a las 21:00 horas; sábados a las 17:30 y a las 22:00
horas y domingos a las 18:30.
Precio: de 15 a 24 euros

espectáculo en catalán y castellano
duración del espectáculo: 1h. 10’ sin pausa


 

To Top