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Critica: Dia de partit


Una de las cosas que quedan más claras, después de haber visto “Dia de partit”, es que a David Plana, el autor del texto, no le gusta demasiado el fútbol. Y Barça y fútbol van de la mano.


Otra de las cosas que deja también bastante claras es que ese deporte que hace ya tanto tiempo era un deporte para que se divirtieran los pobres, ha pasado a ser algo que ha superado todos los límites habidos y por haber. Ahora no es más que un negocio. Y como todo negocio ha atraído a algo tan deteriorado como es el poder. Ahora, si alguien quiere ver buen fútbol tiene que pagarlo, yendo al estadio o por el famoso “pay per view”. David Plana nos enseña en “Dia de partit” todo lo malo a lo que puede llegar, incluso a los más rigurosos extremos. Aquí nos encontramos a unos personajes que se diferencian principalmente por sus extremos. Está el político caído en desgracia ávido por volver al poder; el que está en lo alto y lo único que desea es más poder y todo lo que ello conlleva, sobre todo el llevarse a la cama a la mujer del prójimo. Y también tenemos al macarrilla de turno recién salido de la cárcel y que dirige su vida por sus peores predicciones. Y al otro lado del cuadrilátero tenemos a las compañeras sentimentales del ex-político y del macarrilla que, aunque no entiendan bien los actos de sus compañeros, siguen apoyándoles, más o menos, en todo lo posible. La mujer del ex-político también es la deseada por el político, una mujer que parece saber lo que quiere desde un principio, pero que con sus actos se contradice totalmente. El centro de atención de “Dia de partit” son dos invitaciones para asistir en la “llotja presidencial” de un partido Barça-Madrid. Y aquí es donde encuentran dos de los personajes la oportunidad más clara para poder redirigir sus maltrechas vidas. Por un lado esta el ex-político que de esta manera puede volver a mezclarse con la gente dirigente del partido, en el que, como no puede ser de otra manera, se encuentran todos presentes. Y por otro lado está el macarrilla que consiguiéndole estas entradas puede conseguir fácilmente el dinero necesario para poder cumplir sus sueños. Y cómo no todo acaba como el rosario de la aurora, llegando a parecerse más a una tragedia griega, donde se mezclan drama y poder, y en este caso con el fútbol de fondo. El texto de David Plana no es un mal texto, es casi vengativo, está bien dirigido por Rafel Duran y no aburre en ningún momento. Si hay algo en lo que sí cojea es en la pequeña frontera que existe, algo que ocurre normalmente en el teatro, entre el drama y la comedia absurda creada por alguno de los personajes. Y principalmente estoy hablando del personaje del macarrilla creado por Julio Manrique. Y no lo hace nada mal, pero como con todo macarrilla graciosillo acabas de él hasta los mismísimos, y eso durante una hora y media es mucho. Sobresale sobre todos ellos Chantal Aimée (¿hace esta chica algo mal?), que borda el papel de esposa semifiel de un inestable Joan Carreras al que le llegan los golpes por todas partes. David Plana recibió el encargo del Teatre Lliure dentro del Projecte d'Autoria Textual Catalana de hacer una obra sobre el Barça, y es verdad que ha hecho trampas como él dice ya que le hacía “mandra”. “Dia de partit” es una obra anti-fútbol que desagradará a los adictos a este deporte (sobre todo a los fanáticos del Barça), pero que no conlleva ningún otro tipo de complicación hacia el público en general. Es una obra que se deja ver, que tiene un buen ritmo escénico, y que no pretende ser nada más de lo que es, un puro divertimento. Todos hace tiempo nos dimos cuenta de lo que es el fútbol en realidad, y no creo que esta obra pretenda enseñarnos nada nuevo. Así que no sufriremos viendo este partido Barça-Madrid, como les suele ocurrir a esos adictos al fútbol a los que tanto nos cuesta comprender en más de una ocasión.

Foto: Ros Ribas

 

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