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Crítica: Chicago, el musical de Broadway, en el teatro Tívoli.

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Parece que esta temporada teatral van a reinar en los escenarios barceloneses los musicales, una tendencia ésta ya marcada en años anteriores y que se confirma con el estreno de espectáculos como Pegados, Forever Young, Cop de Rock, Los Miserables, una nueva adaptación de Grease o Chicago, el musical de Broadway.


Chicago, el musical de Broadway, al que dedicamos esta reseña, se estrenó el pasado 22 de septiembre en la ciudad condal y es un espectáculo que, utilizando el leitmotiv de uno de sus temas en castellano, consigue "deslumbrar deslumbrando".

El musical nos traslada a la ciudad de Chicago en la década de los años 20, una localidad donde los crímenes pasionales y el sensacionalismo invaden el día a día de sus habitantes y las primeras páginas de los periódicos. En este colorido ambiente urbano dos chicas, Velma Kelly (Marta Ribera) y Roxie Hart (María Blanco), han sido acusadas de asesinato, la primera del de su marido, la segunda del de su amante, lo que lleva a ambas a ingresar en prisión.

La llegada de Roxie a la cárcel y la contratación por parte de ésta de los costosos servicios de Billy Flynn (Manuel Rodríquez), abogado famoso por entender la ley y la justicia de una forma muy “sui generis” y por salvar a chicas culpables como ellas de una muerte segura en la horca, le harán entrar en competencia con las otras chicas encarceladas, y especialmente con Velma, por atraer el interés de la prensa, base de las estratagemas judiciales de Flynn, mientras se mantienen a la espera de un juicio que las absuelva y les proporcione una segunda oportunidad en la vida. Un argumento, como vemos, que ironiza sobre el papel de la prensa y de la abogacía en una sociedad donde con el dinero se puede conseguir todo, incluso la inocencia de alguien que ha cometido un asesinato.

Sin embargo, aunque la trama de Chicago no destaque por sí misma, para nada importa en un espectáculo cuyas bazas principales son las canciones, las y los cantantes y las coreografías, o lo que es lo mismo, su arrollador componente visual y musical. Y como les decía antes, en este aspecto Chicago consigue deslumbrar deslumbrando.

Sobre el escenario del teatro Tívoli podemos disfrutar de uno de los musicales más longevos y famosos de Broadway y del West End inglés, escrito por Fred Ebb, con coreografías de Bob Fosse y música de John Kander. Una espectáculo plagado de números y temas musicales conocidos por los amantes del género y, gracias a la versión cinematográfica de la historia estrenada en el año 2002 e interpretada por Renée Zellweger, Catherine Zeta-Jones y Richard Gere en sus papeles principales, popularizada para el amplio público.

Pues bien, como decía, Chicago lo tiene todo. Unos temas musicales pegadizos y en donde el jazz y las noches de la ciudad de Chicago se plasman de una forma casi material; la sensualidad de un reparto en el que dominan, debido a la temática del espectáculo, las mujeres, todas ellas interpretando diversos temas de forma mucho más que sugerente; un sentido del humor y una ironía que recorren el musical de arriba abajo y que nos presentan la trama de una forma más realista; y las interpretaciones de sus actrices y actores principales, esto es, Marta Ribera, Maria Blanco, Marta Valverde y Manuel Rodríguez, cuya idoneidad y maestría acercan al público catalán la esencia del musical producido en Brodway y en el West End inglés.

Un espectáculo redondo y animado (¡qué digo, mucho más que animado! fresco, osado, atrevido) aunque también con algún que otro hándicap. El más importante, el poco espacio disponible en el escenario para las actuaciones y los número musicales, un inconveniente debido, en parte, a la imponente estructura que permite destacar a la banda de músicos, un aspecto este último que hace patente la importancia de la “banda sonora” en el espectáculo. Otro de los hándicaps es la indefinición del escenario dejado a los actores y bailarines. Un espacio bañado de oscuridad y que no se concreta en ningún momento, pudiendo ser tanto la prisión en donde están encarceladas Velma y Roxie; un juzgado; un music-hall o cualquier otro lugar, lo que puede despistar a todos aquellos no conocedores del argumento del musical.

Aún así, y como ya he dicho antes y sobre lo que vuelvo a insistir ahora, Chicago es un espectáculo que deslumbra deslumbrando y que seguro que les hará gozar de una buena experiencia musical, de lujosas coreografías, de los cuerpos esculturales de las bailarinas (atención a las chicas, también de los bailarines), del juego de luces y abalorios que campean a lo largo de todo el espectáculo y de una historia que, basada en hechos reales, nos hace reflexionar, en último término, sobre la justicia, la abogacía y el periodismo en general, donde la mediocridad, la majadería, y la búsqueda desenfrenada del éxito y la fama puede permitir a un asesino, a un ladrón o a un estafador salir indemne de su crimen, dependiendo, claro está, del dinero que pueda invertir en su defensa. ¿Les suena esto de algo?

“Chicago El musical de Broadway” se representa en el Teatre Tívolidel 22 de septiembre al 13 de noviembre de 2011

Autor: John Kander, Fred Ebb y Bob Fosse
Autor música: John Kander
Letras de las canciones: Fred Ebb
Libreto: Bob Fosse
Director musical: Santi Pérez
Reparto: Maria Blanco, Manuel Rodríguez, Marta Valverde, Adán Aguilar, Carles Carrasco, Fedor de Pablos, Marta Blanchart, Ela Ruiz, Eugenia Sánchez, Tatiana Monells, Viviana Camino, J. Giró, Vanesa Bravo, Pepe Muñoz , Pascual Ortí, Paco Abarca, Pedro Carrasco, Chema Zamora, Víctor González, Jordi Gordo, Lucy Lummis y Estefanía Corral
Músicos: Josep Gomariz, Juan Carlos García, Sergio Bienzoba, Miguel Fernández Vallejo, Marcel·li Bayer, Lluc Casares i Alcobé, Jorge Pastor, Josep Ferrer, Jaume Careta, Adrià Plana, Antonio Jose Marti y Salvador Suau
Adaptación: David Thompson
Arreglos: Peter Howard
Orquestación: Ralph Burns
Iluminación: Ken Billington
Sonido: Rick Ckarke
Vestuario: William Ivey Long
Escenografía: John Lee Beatty
Coreografía: Ann Reinking y Gary Chryst
Producción: Stage Entertainment

Horarios: de martes a jueves a las 21:00 horas; viernes y sábados a las 18:00 y a las 22:00 horas y domingos a las 19:00 horas.
Precio: de martes a jueves de 19,90 a 54,90 €; viernes de 19,90 a 64,90 € y sábados y domingos de 24,90 a 64,90 €.
Idioma: castellano
Duración del espectáculo: 150 minutos.

 

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